Asturias cierra su conexión por autovía con Galicia tras dos décadas de obras


2013_12_16 presidente autovia cantabrico 3Barayo (Valdés), 16 dic (EFE).- Asturias ha cerrado hoy su conexión por autovía con Galicia tras la puesta en servicio del tramo Otur-Villapedre de la Autovía del Cantábrico (A-8), un trazado de 9,3 kilómetros en el que se han invertido 76,2 millones de euros y que ha sido inaugurado por la ministra de Fomento, Ana Pastor.

Pastor y el presidente del Principado, Javier Fernández, han descubierto el hito conmemorativo de la inauguración de un trazado de gran complejidad técnica cuya tramitación administrativa comenzó hace diecinueve años hasta acabar siendo el último tramo en entrar en servicio de los 107 kilómetros de recorrido de la A-8 desde la zona central del Principado hasta el límite con Galicia.

Según ha anunciado la ministra, en enero está prevista la inauguración de otros dos tramos pendientes de la A-8 en Lugo, que han sufrido un ligero retraso por el derrumbe de un tablero lo que ha impedido que entren en servicio a la vez que el inaugurado hoy.

A lo largo del próximo año se inaugurará además, según Pastor, el tramo Pendueles-Unquera, que conecta Asturias con el límite de Cantabria, del que una parte se abrirá en verano y el resto a final de 2014 si no surgen complicaciones con lo que, un cuarto de siglo después del inicio de las obras, estarán finalizados los 233 kilómetros de la Autovía del Cantábrico en el Principado.

«Es la culminación de una infraestructura tan importante como la A-8 para Asturias, Cantabria y Galicia, que es como la obra del Escorial, pero que finalmente se va a abrir para bien de todos», ha señalado la titular de Fomento, que ha incidido en que su departamento ha cumplido los plazos para ejecutar el nuevo tramo.

Pastor ha señalado que el tramo abierto hoy, que se vio paralizado por una denuncia vecinal sobre el trazado, es uno de los más complejos de la A-8 y constata el «compromiso» del Gobierno con la finalización de las principales infraestructuras asturianas, la Autovía del Cantábrico y la variante ferroviaria de Pajares.

El resto de obras pendientes, como la A-63, que comunica el centro de la región con la comarca suroccidental, irán al ritmo que marque la disponibilidad de recursos presupuestarios dado que el momento económico «no es el mejor», pero, pese a ello, Fomento ha destinado en los tres últimos años unos 300 millones de euros de inversión en cada ejercicio a las infraestructuras asturianas.

Para el presidente del Principado, Javier Fernández, el tramo abierto al tráfico hoy es una infraestructura «troncal y básica» para la región y supone «una muy buena noticia» para la comarca occidental de Asturias «que ahora debe aprovechar las oportunidades que da para su desarrollo».

Tras admitir que la ejecución había cumplidos los últimos plazos dados por Fomento, Fernández ha solicitado la misma «seriedad» pese a las «estrecheces presupuestarias» para la conclusión de otras obras importantes para la región como la A-63, los accesos al puerto de El Musel o la variante ferroviaria de Pajares, que posibilitará la llegada de la alta velocidad a Asturias.

La ejecución del trazado que hoy se ha puesto en servicio se retrasó por un conflicto judicial promovido por los vecinos de la localidad de Otur, que recurrieron el trazado diseñado inicialmente lo que obligó a modificarlo para alejar la vía del núcleo urbano.

Además, las inundaciones registradas en la zona en junio de 2010 tras un temporal de lluvia obligaron a derruir un tramo de la N-634 que discurre por las inmediaciones de la autovía lo que obligó a que, desde entonces y a la espera de la apertura de la A-8, el tráfico se desviase por el antiguo trazado de la carretera nacional en cuya rehabilitación hubo que invertir 2,3 millones de euros.

El tramo Otur-Villapedre, que ha supuesto una inversión de 8,15 millones de euros por kilómetro, fue adjudicado en diciembre de 2008 por 53 millones de euros, con un plazo de ejecución de veintitrés meses, y permitirá reducir el tráfico que actualmente circulaba por el trazado de la N-634 estimado en unos 12.000 vehículos diarios de los que en torno al 20 por ciento corresponde a tráfico pesado.

El recorrido, que discurre por los municipios de Navia y Valdés y evita la travesía por las poblaciones de Otur y Villapedre a través de la N-634, incluye dos túneles de 290 y 155 metros y de un viaducto de 592 metros para salvar el río Barayo que discurre a un altura máxima de 70 metros sobre el cauce fluvial.

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