Argentina, obligada a la reconstrucción en menos de 80 días


Buenos Aires, 28 mar (dpa) – Los seis goles que España le marcó este martes a Argentina en un partido amistoso quemaron las tímidas certezas que tenían el equipo y su entrenador, Jorge Sampaoli, ahora obligados a reconstruir un futuro lo más firme posible a menos de 80 días de comenzar el Mundial de Rusia 2018.

Sólo el astro Lionel Messi, ausente en el encuentro por una lesión, se salvó de un incendio futbolístico que derivó en críticas lapidarias a Sampaoli, su cuerpo técnico y la mayoría de los jugadores del equipo nacional.

«Nos queda rogar que Messi esté bien en el Mundial», expresó el ex futbolista Mario Kempes, goleador del seleccionado argentino campeón en el Mundial de 1978.

Durante gran parte de la goleada ante España se observó a Messi mirar con la vista perdida el partido desde un palco del Wanda Metropolitano. Serio, preocupado, con las manos en su barba, «La Pulga» pareció buscar, y no hallar, respuestas de sus compañeros en el campo mientras el juego español se transformaba en un gol tras otro.

En el descanso tras el primer tiempo, confirmó Sampaoli en la conferencia posterior al partido, Messi bajó al vestuario argentino y tomó la palabra frente al plantel. Nadie reveló aún el contenido de sus palabras, que por el resultado en el complemento parecieron no haber surtido efecto.

«A Argentina le falta mucho en poco tiempo…» resumió en Twitter el ex lateral y capitán argentino Juan Pablo Sorín.

El triunfo conseguido el viernes 2-0 en un amistoso ante Italia pareció situar a Argentina en un sendero de tranquilidad y optimismo con miras al destino final: el estadio del Spartak de Moscú, al que ingresará el 16 de junio para enfrentar en su primer partido del Mundial de Rusia a Islandia en el Grupo D.

Aunque Italia no será de la partida en la cita mundialista y se encuentra en una etapa de construcción tras el fracaso sufrido en las eliminatorias europeas, Argentina, que tampoco tuvo ese día a Messi, había demostrado un pequeño crecimiento en comparación con el conjunto que logró la clasificación a Rusia en la última fecha y frente a un juvenil y alternativo seleccionado ecuatoriano.

Sampaoli parecía haber encontrado algunas respuestas con su planteo de cuatro defensores, un mediocampo poblado de jugadores ofensivos y un arquero seguro como Wilfredo Caballero, del Chelsea.

Cuatro días después, todo eso, que tampoco era tanto, quedó en Madrid convertido en cenizas.

Argentina, con una letra táctica recién aprendida, salió a enfrentarse de igual a igual a España, que sabe su canción desde hace más de una década. El planteo de Sampaoli, que algunos hinchas y periodistas consideraron futbolísticamente suicida, dejó en evidencia todas las falencias que todavía tiene el conjunto argentino.

«En el segundo tiempo España nos abofeteó por nuestra forma de jugar», admitió Sampaoli en la rueda de prensa posterior a la goleada española.

«Catástrofe», «Papelón» y «Humillación», fueron algunas de las afirmaciones utilizadas en prensa local para titular la goleada y su significado: Argentina no está en condiciones, con el Mundial a la vuelta de la esquina, de jugar de igual a igual con una potencia como España, Brasil o Alemania, por citar sólo tres casos.

«Es duro, duele. Deja secuelas seguro. Cualquier partido de selección que duele, va a traer problemas. Y si el resultado es como el de hoy, peor», evaluó Carlos Bilardo, ex entrenador del seleccionado argentino campeón mundial en México 1986 y subcampeón en Italia 1990.

«El camino es el trabajo táctico sin perder el orden», recomendó, en tanto, el ex goleador argentino Gabriel Batistuta.

Sampaoli y los jugadores deben encarar desde hoy la reconstrucción total de lo que el incendio provocado por España a fuerza de goles y fútbol destruyó este martes en Madrid.

El 16 de junio, frente a Islandia, Argentina tiene que abrir la puerta y mostrar que el resultado del trabajo es confiable. Que el trabajo fue hecho sobre una base sólida para que el soplido fuerte de un rival no lo destruya fácilmente.

Por Gabriel Tuñez (dpa)