Caracas, 6 ago (dpa) – La inflación en Venezuela sigue rompiendo marcas al registrar una tasa mensual de un 125 por ciento en julio, lo que llevó la acumulada en siete meses de 2018 a 10.664 por ciento, según cálculos de la Asamblea Nacional (Congreso) difundidos hoy.
La Comisión de Finanzas de la Asamblea dijo que la inflación en los últimos 12 meses, de julio 2017 a julio 2018, escaló hasta un 82.766 por ciento.
La tasa mensual de julio apenas se redujo en comparación con la de junio, que fue de un 128,4 por ciento.
El diputado Ángel Alvarado dijo en una rueda de prensa que la inflación diaria en julio alcanza al 2,7 por ciento, con lo que los precios de los bienes se duplican cada 26 días.
Alvarado señaló que al presente ritmo la estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que la inflación alcanzará a un millón por ciento a fines del año, se quedará corta.
Agregó que la principal causa de la hiperinflación es el financiamiento monetario del Gobierno del déficit fiscal, debido a la impresión de dinero sin respaldo.
Ante la escalada inflacionaria, el Gobierno planea realizar el próximo día 20 una reconversión monetaria, que incluirá la eliminación de cinco ceros a la moneda nacional, el bolívar fuerte, y poner a circular una nueva familia de billetes con el nombre de bolívar soberano.
La medida simplificará las transacciones cotidianas. Así, un millón de bolívares fuertes se convertirán en diez bolívares soberanos. Será la segunda reconversión en diez años.
La Comisión de Finanzas de la Asamblea realiza estudios propios sobre la inflación para cubrir la falta del Banco Central de Venezuela (BCV), que dejó de publicarlos desde hace cuatro años.
En la presentación de los cálculos de la Comisión de Finanzas, el diputado opositor Stalin González dijo que en una democracia normal estas cifras las debería publicar el Banco Central de Venezuela.
«Pero hace tiempo que el BCV no publica las cifras. El gran responsable de la hiperinflación es el Gobierno por la falta de políticas, la falta de incentivos para estimular la producción. La gran consecuencia de esto es que los venezolanos somos más pobres», señaló.