Rusia 2018: Pickford, el «pequeño» que quiere devolver la grandeza a Inglaterra


Samara (Rusia), 6 jul (dpa) – Los compañeros de Jordan Pickford no podían dejar de darle las gracias al portero inglés tras el partido ante Colombia. No importaba que estuviera hablando con los periodistas: algunos le daban una palmada al pasar y otros hasta le besaban la cabeza.

El joven arquero del Everton se convirtió, en cuestión de días, en casi un héroe nacional en Inglaterra. Y no es para menos: en gran medida gracias a él, los «Pross» pudieron ganar una serie de penales por primera vez en un Mundial, abrirse camino en un sector del cuadro que dispara las ilusiones de los ingleses y soñar mañana con alcanzar una semifinal del máximo torneo del fútbol por primera vez en 28 años.

«Le agradecí tras el partido. Siempre voy a estar en deuda con él», reveló Jordan Henderson su diálogo con Pickford tras la tanda de penales que Inglaterra ganó el martes ante Colombia en Moscú. Henderson falló su penal, pero un disparo de Mateus Uribe que dio en el travesaño y una espectacular tapada de Pickford a Carlos Bacca le salvaron el pellejo.

El diálogo entre Henderson y Pickford tuvo un guiño cómplice, ya que los dos comenzaron sus carreras en el Sunderland. Dos «Mackems», como se les conoce en el Reino Unido.

«Para eso somos compañeros, ¿no?», le respondió entonces Pickford, según contó a los periodistas. «Estamos todos juntos en esto. Cuando uno se cae lo levantamos entre todos».

No mentía Pickford cuando hablaba de trabajo en equipo, ya que el propio portero del Everton contó con la ayuda de profesionales que tenían estudiados a los lanzadores colombianos. Las respuestas, señalaron medios ingleses, estaban escondidas en una botella colocada debajo de una toalla.

«Sabía que Bacca tenía una tendencia en los penales de haberlo visto otras veces. Confié en mi instinto y fui en esa dirección con las manos firmes», reveló.

Pero el puesto de portero inglés nunca ha sido sencillo y Pickford lo sufrió en carne propia. Se ganó el «1» semanas antes del Mundial en una apuesta arriesgada del entrenador Gareth Southgate, que decidió prescindir del veterano Joe Hart. Pero en Rusia vivió algunos momentos de zozobra, en especial tras la derrota ante Bélgica.

El portero rival, Thibaut Courtois, apuntó tras el encuentro a Pickford y sus 1,85 metros de estatura. «Es diez centímetros más pequeño que yo. Yo creo que sí lo hubiera atajado», dijo Courtois sobre el espectacular gol que anotó Adnan Januzaj en el tercer partido de la fase de grupos.

Los comentarios generaron un debate en los medios ingleses y el sensacionalista diario «The Sun» hasta apuntó que Pickford es «dos huevos de chocolate Cadbury» más pequeño que Courtois.

«No me importa si no soy el portero más alto, pero tengo potencia y habilidad. Se trata de estar acertado en el momento justo y yo lo hice», respondió Pickford.

Instantes antes lo había hecho en el campo. No sólo por su tapada en los penales, sino antes por su espectacular parada a un disparo de Uribe, considerada una de las mejores de todo el Mundial.

Ágil y con una enorme capacidad de salto, Pickford es un producto «made in» Inglaterra. El joven nacido hace 24 años en Washington, en el distrito de Sunderland, jugó en todas las selecciones juveniles inglesas, desde el Sub 16 hasta el Sub 21, y debutó en la mayor el año pasado en un 0-0 ante Alemania en Wembley.

Pocos partidos después, ya nadie duda de que Pickford es el dueño del arco inglés. Sin embargo, nada está garantizado en esa posición y mañana deberá rendir un nuevo examen ante Suecia en Samara con la misión de seguir recuperando la grandeza de Inglaterra.

Por Tomás Rudich (dpa)