Wimbledon 2018: Wawrinka apunta alto


Londres, 3 jul (dpa) – Hace exactamente un año, Stanislas Wawrinka dejaba Wimbledon en la primera ronda y dilapidaba así sus opciones de llegar al primer lugar del ranking mundial, pero su mayor preocupación era una lesión de rodilla que le impidió rendir en ese duelo ante el ruso Daniil Medvedev.

Doce meses después y tras dos operaciones en aquella rodilla lesionada, el campeón de tres Grand Slam mostró que está de regreso con una sorprendente victoria sobre el búlgaro Grigor Dimitrov, sexto jugador del ranking mundial.

A los 33 años, el suizo buscó regresar en enero en el Abierto de Australia, pero las molestias en la zona lesionada lo obligaron a frenar la vuelta. Por eso, sin casi actividad en todo el año, cayó al puesto 224 del ranking.

De ahí la importancia de su impacto ante Dimitrov. «Por supuesto que fue increíble», sintetizó Wawrinka tras su victoria ante el búlgaro.

«Especialmente porque el año pasado aquí fue mi último partido de la temporada. Fue duro el año pasado, sobre todo por la manera en que me sentía con mi rodilla».

«Entonces, el regreso para jugar contra Grigor, el tener ese apoyo durante el partido y la gran atmósfera desde el primer segundo hasta el final del juego fue algo increíble de sentir a esta altura de mi carrera», completó el campeón de Roland Garros 2015, que tuvo un día perfecto ya que su novia, la croata Donna Vekic, provocó la gran sorpresa en el cuadro femenino al ganarle a la estadounidense Sloane Stephens, número cuatro del mundo, finalista de Roland Garros y campeona del US Open.

Hasta el momento de la lesión, Wawrinka era el número tres del mundo y aspiraba a tocar la cima, en coincidencia con las bajas de Novak Djokovic y Andy Murray y antes de que Rafael Nadal y Roger Federer completaran su increíble regreso en 2017.

Un año después, el suizo asegura que peleará en cualquier cancha para demostrar que tiene la capacidad de convertirse en uno de los 10 mejores jugadores del mundo una vez más.

«Estar fuera del radar, no es lo que quieres», reconoció Wawrinka. «Cuando estaba número tres o cuatro en el mundo, estaba feliz. Estaba jugando bien. Iba bien y ganaba grandes torneos. Eso es lo que quiero lograr de nuevo», se esperanzó el helvético.

«Y eso es así porque todavía estoy muy motivado para jugar con cualquier jugador y en cualquier cancha. Por supuesto, lo mejor es jugar en el Center Court. Pero al mismo tiempo, si tengo que jugar en la cancha 15 o 16, no me importa. Estoy muy feliz de estar aquí».

Volver a la acción en un gran escenario no es una tarea fácil. El propio Wawrinka reconoció que el mayor desgaste que sufrió fue mental, muy por encima de lo físico. «Creo que mentalmente fue la parte más difícil. Ahí es donde estoy más cansado», admitió Wawrinka, que igualmente resaltó que se encuentra preparado para jugar mañana ante el italiano Thomas Fabbiano.

Y allí radica la clave para el suizo: ganar un partido no significa poder asegurar que está de regreso. «Sé lo difícil que es el tenis. Toda mi carrera ha sido así. Gané un gran partido, pero eso no es sólo lo que quiero. Quiero más. Tal vez va a llegar esta semana, tal vez no. Pero seguiré trabajando para obtener poco a poco más victorias. Veré qué tan lejos puedo llegar en los próximos años y daré todo para estar nuevamente en mi techo».

Por Nate Williams (dpa)