Moscú, 2 jul (dpa) – La selección inglesa parece estar condenada desde hace años a la desgracia. Pero hay un nombre con el que espera acabar con décadas de frustración: Harry Kane.
El delantero del Tottenham tuvo un inicio de Mundial brillante, con cinco goles en dos partidos que lo colocaron como máximo artillero del certamen. Sin embargo, mañana es el día en el que los «Three Lions» necesitan más que nunca a su goleador.
Inglaterra se medirá con Colombia en el estadio del Spartak de Moscú, pero también a su propia historia. Aquella que indica que casi siempre que el conjunto británico tuvo que enfrentar una serie eliminatoria de un Mundial o una Eurocopa la pasó mal.
«Ahora llega el momento de la verdad», dijo el goleador tras ser reservado en el último partido de la fase de grupos ante Bélgica junto a otros siete titulares. «Estoy listo para todo», señaló con confianza pese a la caída de sus compañeros ante los «diablos rojos».
Fue una derrota con suerte, ya que permitió a Inglaterra caer del lado supuestamente fácil del cuadro. De vencer a Colombia en octavos de final, los «pross» podrían encontrarse frente a una inmejorable oportunidad de jugar una final por primera vez desde que alzaron su único título mundial en 1966. Pero claro, primero hay que superar a Colombia, una tarea para nada sencilla.
Inglaterra llegará al duelo ante los «cafeteros» con su principal arma descansada y lista para seguir disparando a la red. Kane dejó a un lado sus ambiciones personales y acató sin chistar la decisión de Southgate de reservarlo ante Bélgica pese a que podría haber engrosado su cuenta goleadora.
«Me dijo: ‘Obviamente quiero ganar la Bota de Oro (al máximo goleador del Mundial), pero lo más importante es el equipo’», relató el entrenador inglés el diálogo con su goleador de 24 años. «Lo comprendió al cien por ciento y demostró que es un verdadero líder».
Tras haber sido el máximo goleador europeo del 2017 por delante de nombres como el de Cristiano Ronaldo o Lionel Messi, la figura de Kane perdió algo de impulso en los primeros meses de 2018. Sufrió una lesión ligamentaria en la tobillo y aparecieron otros nombres como el de Mohamed Salah. Pero Kane demostró en Rusia que está otra vez afilado.
Y sus números en la selección inglesa asustan: anotó 18 goles en 26 partidos. El primero de ellos, en marzo de 2015, ocurrió apenas 80 segundos después de haberse estrenado como internacional en un encuentro ante Lituania por la clasificación a la Eurocopa. Ingresó entonces por Wayne Rooney, el mito al que está llamado a suceder.
La generación de Rooney, al igual que otras, fracasó una y otra vez con Inglaterra. El conjunto británico no gana un partido de KO desde el Mundial 2006 (incluyendo Eurocopas) y sólo lo ha hecho cinco veces desde que alzó el título mundial en 1966.
Pero con Kane, todo podría ser diferente. «Siempre me dije a mí mismo que si la gente duda de mí yo les demostraría que están equivocados», dijo en el pasado un jugador que muchas veces debió superar el escepticismo de hinchas y medios que lo consideraron una moda, un goleador pasajero. «Es algo que está en la configuración de mi mente desde que era pequeño».
José Pekerman, el entrenador de Colombia, es muy consciente de lo que le espera mañana. «Es un jugador fantástico, enorme. Un goleador muy eficaz, muy certero, que está en un momento único», dijo el técnico argentino. «No se puede dejarle una oportunidad».
Por Tomás Rudich (dpa)