Madrid, 10 abr (EFE).- El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha dicho hoy que Mariano Rajoy, al igual que el expresidente Adolfo Suárez, está «absolutamente empeñado» en compaginar reformas y servicio al ciudadano, «en dar luz y agua todos los días» y, a la vez, cambiar tuberías y la red eléctrica.
Un empeño que, según ha explicado se centra en dejar atrás la recesión, crecer y, sobre todo, crear empleo, que es la «gran asignatura pendiente» del país.
El titular de Exteriores ha recordado la figura de Suárez, con quien compartió escaño en 1977 en «aquella maravillosa aventura que se llamó UCD», durante una conferencia sobre Marca España dentro del seminario «Hoy es márketing» organizado por la escuela de negocios ESIC.
Ha señalado que el expresidente recientemente fallecido solía decir, «y es verdad» – ha recalcado-, que a su Gobierno le habían obligado «a dar agua todos los días al mismo tiempo que cambiaba las cañerías y a dar luz todos los días al mismo tiempo que estaba obligado a cambiar la red eléctrica».
«Esa es la tarea en la que el Gobierno del presidente Mariano Rajoy está absolutamente empeñado», ha explicado García-Margallo, que ha argumentado que en esa labor es importante mejorar la realidad de España, pero también su imagen exterior.
Para eso, ha precisado, es necesario saber con claridad cómo ven otros países a España, porque «la realidad cambia a más velocidad que la imagen», asumir que habrá percepciones «injustas» y trabajar para «divulgar los aspectos positivos y ensombrecer los negativos».
«Sólo así contaremos con esa colaboración exterior en algo que es vital: ganar competitividad», ha subrayado el ministro, para quien el objetivo es que «España corra más que los demás».
Y es que, según García-Margallo, aunque la confianza en España ha aumentado en los dos últimos años, el capital extranjero empieza a regresar y bancos de inversión como el estadounidense Morgan Stanley vuelven a hablar del país como un sitio «digno» para invertir, hay que hacer más para mejorar el clima y que sea más atractivo para la inversiones extranjeras.
En su opinión, el programa de gobierno de Rajoy, basado en la consolidación fiscal, la reforma del sistema financiero y las reformas estructurales, está dando sus frutos, pero todavía no se reflejan en los índices de percepción que se tienen fuera.
Ha reconocido que la situación económica es «extraordinariamente complicada», aunque ha insistido en que «empieza a haber síntomas» de que el modelo heredado está siendo sustituido por un modelo diferente centrado en el sector exterior y volcado en competir en «un mundo en el que todos compiten entre todos».