Gas, Crimea y deudas : la complejidad de la crisis de Ucrania

6050851wucra(dpa) – El fin del conflicto en una Ucrania que se encuentra al borde de la bancarrota no parece perfilarse en el horizonte. No obstante, por primera vez representantes de la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y Ucrania están dispuestos a sentarse juntos en una mesa para sondear posibles salidas. Lo que no está tan claro es que vayan a lograr un entendimiento. Las siguientes preguntas y respuestas intentan desgranar el conflicto.

¿Cómo es la situación en la parte rusoparlante de Ucrania?

En las ciudades de Lugansk, Járkov y Donestk las fuerzas prorrusas han ocupado algunos edificios estatales y han izado la bandera rusa. Estos grupos de tendencia violenta apenas han contado con un apoyo destacable. La cúpula prooccidental en Kiev considera que se trata de provocadores que paga y respalda el derrocado presidente Victor Yanukovich, que huyó a Rusia. Las iniciativas del grupo de proclamar «repúblicas populares» independientes o convocar referendos han caído en saco roto.

¿Cuentan estos grupos con el apoyo de Rusia?

Rusia rechaza oficialmente la acusación de estar financiando esas fuerzas proviolentas. A diferencia de en Crimea, no hay declaraciones en Moscú sobre que haya que protegerlas. No obstante, el Ministerio del Exterior moscovita advirtió del peligro de violencia después de que el gobierno ucraniano anunciase que iba a emplear mano dura contra los activistas.

¿Podría Rusia actuar de la misma forma que hizo en la península?

Rusia dijo que Crimea era un caso especial. El presidente ruso, Vladimir Putin, alegó razones históricas para la anexión, como que desde hacía más de 230 años era la sede de la frota rusa en el Mar Negro. En el sur y en el este del país no hay mayorías que respalden una adhesión a Rusia. Las personas de la región se sienten más orientadas a Europa que a Moscú, según las encuestas. A ello se suma que los costes económicos para Rusia serían demasiado elevados, y no sólo por los efectos del endurecimiento de las sanciones Estados Unidos y la UE.

¿Entonces no habrá anexión?

Hay varios indicios que apuntan que no habrá anexión, señala en Moscú el politólogo Konstantin Satulin. En el caso de Crimea había muchas señales de que Rusia aspiraba a tomar el control de la península con, por ejemplo, visitas de destacadas figuras, concesiones de generosas ayudas del Kremlin y propaganda en los medios estatales. Asimismo, la presencia de los militares en la zona se daba ya con el estacionamiento de la flota del Mar Negro en la península.

No obstante, algunos hablan del riesgo de guerra. ¿Es grande ese peligro?

Rusia ve con preocupación el anuncio de la OTAN de que reforzará la presencia militar en el este. El ministerio de Asuntos Exteriores en Moscú considera que por parte rusa no existe peligro alguno. También Putin ha reiterado que no tiene planes de avanzar en el país vecino. No obstante, todas las partes advierten del peligro de una guerra civil si la situación entre la cúpula pro occidental y las fuerzas prorrusas se agrava.

Estados Unidos, Rusia y la UE y Ucrania están dipuestas a participar en unas negociaciones sobre una solución a la crisis ¿Qué quieren las partes?

Occidente quiere lograr la estabilidad con reformas democráticas y ayudas millonarias, así como con las elecciones presidenciales del 25 de mayo. Sobre todo Alemania intercedió para que Rusia ayude en la estabilización de la ex república soviética, subdesarrollada y altamente endeudada. La UE y Estados Unidos saben que ellos no pueden sufragar en solitario un rescate de Ucrania.

¿Y Rusia?

Rusia quiere una Ucrania política neutral, es decir, garantías de que el país no vaya a ser miembro de la OTAN. Moscú propone además que el país se convierta en una federación con amplias concesiones autonómicas en las regiones. Ucrania teme sin embargo que la nación quede desmembrada si en el futuro las regiones deciden de forma soberana. Los analistas estiman que Rusia hará todo lo que esté a su alcance, como aumentar los precios del gas o ejercer presión económica, para lograr su objetivo de un estado federado.

¿Por qué Ucrania hace que se enfrentan Occidente y Rusia?

Este país situado estratégicamente y con 13 millones de personas se ha convertido en objeto de un juego de geopolítico de poder. Ucrania es además el principal país de tránsito de suministro de gas ruso hacia la UE.

Putin sueña con una unión aduanera postsoviética con Bielorrusia y Kazajstán, pero probablemente no podría prosperara sin Ucrania.

¿Es sólo una cuestión económica?

Rusia se está viendo también amenazada por el avance de los valores occidentales. Es por ello que el Ministerio de Cultura en Moscú trabaja en un modelo a seguir con el lema: «Rusia no es Europa». Los medios estatales alertan, por ejemplo, de una «homosexualización» de la sociedad. Además el Kremlin, en vista de los episodios revolucionarios en Ucrania actúa cada vez con mayor firmeza contra las organizaciones no gubernamentales y los opositores que abogan por la democratización.

¿Cómo podría ser la solución del conflicto?

Rusia preferiría sentarse con Occidente en una misma mesa y negociar la división de Ucrania. Pero no es una opción realista. No obstante, Occidente ya ha reconocido que no puede haber una solución sin Rusia. Moscú podría exigir que Ucrania tenga un estatus de país no alineado y que reconozca Crimea como parte de Rusia. Lo único claro por ahora es que el conflicto está lejos de darse por cerrado.

Por Ulf Mauder y Andreas Stein