(dpa) – Cuatro años después del rescate que tuvo que pedir a la Unión Europea (UE), Grecia anunció hoy que volverá a financiarse en los mercados a largo plazo, con un bono a cinco años.
El Ministerio de Finanzas explicó que ha encargado a los bancos internacionales la emisión de los bonos, aunque no especificó qué suma intentará recaudar.
Fuentes financieras señalaron sin embargo que Atenas aspira a un volumen de 2.500 millones de euros (unos 3.450 millones de dólares). La emisión del bono será al parecer mañana jueves, un día antes de que la canciller alemana, Angela Merkel, visite Atenas.
Con este paso, el gobierno de Antonis Samaras quiere mostrar los éxitos de su país antes de las próximas elecciones al Parlamento Europeo, que se celebrarán el 25 de mayo.
Es la primera vez que el país sale al mercado con bonos a largo plazo desde 2010, cuando el Estado tuvo que recibir un rescate millonario de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para evitar la bancarrota.
A principios de semana, el ministro de finanzas, Ioannis Stournaras, explicó que el país no necesita el dinero que se recaude en la subasta de bonos para financiarse de forma inmediata, sino que esta se llevará a cabo más bien para «probar las aguas y tratar de reducir la curva de intereses». Según afirmó en varias ocasiones Stournaras, la estrategia a medio plazo de Grecia es cubrir por completo sus necesidades de financiación en los mercados en 2016.
La actual calma en la crisis de deuda y en los mercados financieros permite a Atenas volver a financiarse, en vista de que los inversores se disputan los bonos griegos ya emitidos antes del rescate.
El rendimiento de los bonos de referencia, a diez años, cayó hoy por debajo de la marca del 6 por ciento por primera vez en los últimos cuatro años, lo que refleja la fuerte demanda.
Cuando en 2010 Grecia se hundía cada vez más por el peso de su deuda, los mercados financieros perdieron la confianza y las tasas a pagar por sus bonos llegaron a subir a más del 30 por ciento, por lo que el país tuvo que salir del mercado y pedir un rescate para pagar sus obligaciones.
Desde 2010 Grecia recibió unos 240.000 millones de euros de ayuda en forma de créditos internacionales. En 2011 los países del euro acordaron una quita de deuda con Atenas, por la que los acreedores privados tuvieron que renunciar en 2012 a la mayor parte de sus activos. Con la quita se redujeron en 100.000 millones las deudas del país heleno, para el que este año concluye el segundo rescate internacional. A cambio de las ayudas, Grecia tuvo que comprometerse a llevar a cabo duras reformas y recortes, que provocaron fuertes protestas en las calles y la caída del gobierno. El Ejecutivo de Samaras, que asumió en 2012, tuvo que abordar nuevos recortes pero aun así la troika compuesta por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo criticaron reiteradamente los retrasos en las reformas.
Sin embargo, el gobierno se atribuye los avances en la contención del gasto que llevaron a lograr un superávit presupuestario, sin tener en cuenta los intereses de la deuda. Además, tras años de recesión, las previsiones apuntan a que este año la economía griega crecerá un 0,6 por ciento aunque el desempleo continúa por encima del 27 por ciento.
Por Takis Tsafos y Birthe Blechschmidt