Oviedo, 23 abr (EFE).- El diputado autonómico del PP Matías Rodriguez Feito ha defendido hoy el recorte funcional de la pista de aterrizaje del Aeropuerto de Asturias anunciado por AENA en la necesidad de adaptarse a la normativa vigente y de garantizar la seguridad de los viajeros «de la que sólo se acuerda uno cuando hay que lamentarlo».
Rodríguez Feito ha ofrecido hoy una rueda de prensa junto al senador popular Mario Arias para rechazar las críticas del Gobierno regional y de partidos como Foro a una medida que, han reiterado, no supondrá una merma en la operatividad del aeródromo asturiano dado y no dará «ningún problema» a las aeronaves que ahora operan en él.
El parlamentario popular ha incidido en que la necesidad de obtener antes de 2016 el certificado que acredita su adaptación a la normativa internacional «que da prioridad a la seguridad de los viajeros» es fruto de la decisión del anterior Gobierno central de trasponer por decreto una recomendación de la UE.
Para los representantes del PP, la opción elegida por AENA, que prevé desplazar 150 metros hacia el interior para las operaciones de aterrizaje el umbral en la cabecera 29 de la pista, es «la más eficaz y eficiente» desde el punto de vista ambiental y económico y la generará menores problemas de operatividad en el aeropuerto durante el desarrollo de las obras de adaptación.
La decisión de AENA ha tenido como respuesta del Gobierno regional, que estudia recurrir a los tribunales el recorte que se plantea, «el alboroto, la confrontación y el enfrentamiento» derivado de la actitud «intransigente» de la consejera de Fomento, Belén Fernández, según los parlamentarios popular.
A esta «algarada» se ha unido Foro, han criticado, pese a que durante su etapa de gobierno «ni se acordó de que existía el aeropuerto» y permitió que la terminal perdiera la actividad que desarrollaba Air Europa, «cuyo presidente, Juan José Hidalgo, admitió que lo hicieron por discrepancias con Álvarez-Cascos».
Para Rodríguez-Feito, dado que la reforma anunciada garantiza la operatividad de los despegues y aterrizajes que se realizan en el aeródromo del Principado, su partido no quiere «aviones más grandes» sino «más frecuencias, más conexiones y más vuelos baratos».
A juicio de Arias, el Gobierno regional utiliza el recorte de la pista como «una cortina de humo» para ocultar el fracaso de su gestión en este ámbito marcado por la progresiva pérdida de conexiones aéreas ante la «falta de ideas» de un Ejecutivo que carece de capacidad de interlocución con las compañías aéreas.
Esta circunstancia se demuestra, según el senador popular, con circunstancias como que Ryanair haya renunciado en 2004 y en 2013 a establecerse en Asturias, que registra un «hundimiento» en el número de visitantes extranjeros en comparación con otras comunidades de la España Verde que sí disponen de vuelos baratos.
