Aprobado el decreto que regula la bolsa de fincas rústicas en Asturias

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ConsejoGobierno1El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto por el que se regula la bolsa de fincas rústicas del Principado de Asturias. El objetivo es establecer la organización y funcionamiento de la bolsa, tanto de titularidad pública como privada, que se encuentren desocupadas o infrautilizadas para su puesta a disposición en el mercado arrendaticio. Esto dinamizará ese mercado y favorecerá el acceso de los productores agrarios a la base territorial de sus explotaciones o la ampliación de las mismas. Al mismo tiempo, se busca minimizar los riesgos potenciales del propio mercado.

La bolsa dependerá de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos y estará adscrita al Banco de Tierras, al que corresponderá recibir las solicitudes, adoptar los acuerdos de inclusión y de exclusión, facilitar a los potenciales arrendatarios la búsqueda de fincas y realizar labores de intermediación. Además, el Banco de Tierras garantizará la percepción de las rentas al arrendatario.

Las fincas que se podrán incorporar a esta bolsa serán de aprovechamiento agrario y de naturaleza rural, quedando excluidas las de aprovechamiento forestal, las de naturaleza urbanizable y las accesorias a edificios o explotaciones con rendimiento superior al rústico, así como las explotaciones agrarias.

Por otro lado, en la Política Agraria Común (PAC) para el período 2014-2020 se establecen pagos directos asignando nuevos derechos de pago en función del número de hectáreas admisibles declaradas en el primer año, de modo que todos los agricultores perciban una cantidad uniforme por hectárea. Los derechos de pago se activarán mediante la declaración de las parcelas correspondientes a las hectáreas admisibles vinculadas a los derechos de pago. Otra novedad incluida en la reforma es el pago ecológico o greening para aquellos agricultores que utilicen alguna de las prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, como es la diversificación de cultivos, los pastos permanentes y las superficies de interés ecológico. Cada una de estas prácticas engloba unas condiciones para el pago que toman como referencia de cálculo la superficie de la explotación y como medida la hectárea. Por ello, los agricultores se han ido posicionando y en el afán de optimización de las ayudas ejercen una mayor presión sobre el mercado en demanda de superficie que redundará en el incremento o consolidación de las ayudas hasta ahora percibidas.

Esta bolsa contribuirá a paliar o amortiguar los desequilibrios que se generen en el mercado inmobiliario de los arrendamientos de fincas rústicas dinamizando el sector, armonizando oferta y demanda y equilibrando precios. Además, la incorporación de fincas rústicas, hasta este momento en manos de propietarios que no las explotan, propiciará que un mayor número de hectáreas se conserven en buenas condiciones agrarias y medioambientales.