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El arte de dibujar en el cielo

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El arte de dibujar en el cielo

Foto: Tim Wessling/dpa

(dpa) – Jeringas, árboles de Navidad, canguros: los nuevos idealistas no pintan con pinceles y colores, sino con sus aviones.

Estos dibujos pueden ser anuncios o bien mensajes personales. El día de San Valentín, por ejemplo, se vieron corazones sobre Frisia Oriental, región del noroeste alemán, y sobre la cercana ciudad holandesa de Kortrijk.

Se trata de saludos de pilotos que no todo el mundo puede ver inmediatamente, y que son posibles gracias a la moderna tecnología de rastreo que utilizan varios proveedores en línea, uno de ellos Flightradar24, para permitir seguir los movimientos de jets y aviones de hélice en el cielo.

Las clásicas avionetas que remolcaban pancartas con mensajes publicitarios son parte del pasado; ahora es la ruta la que constituye el mensaje.

El camino ya no es solo la meta, sino también una nueva forma de arte que también están utilizando los ciclistas, entre otros con ayuda de la aplicación Strava, para «dibujar» sus rutas utilizando la tecnología GPS.

«Durante mucho tiempo, lo más novedoso que se veía en el cielo eran pequeñas aeronaves remolcando pancartas», señala el piloto acrobático alemán Tim Tibo.

Junto con su equipo «Skytexter», de la localidad bávara de Unterwössen, Tibo se propuso hace dos años revivir la tradición de la escritura aérea, o «Skywriting», con las posibilidades digitales de hoy.

A pesar de las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus, el año comenzó bien: incluso hubo una primera demostración pública en los cielos de Múnich durante un partido de fútbol del Bayern Múnich.

Mientras que las imágenes de radar pueden observarse durante mucho tiempo después de haber pasado las naves, las letras de la escritura en el cielo son de corta duración: «Cuando un escrito surge de la nada en el cielo azul, no se puede apartar la vista hasta que el mensaje está terminado», señala Tibo con entusiasmo.

Los pilotos del equipo «Skytexter» son capaces de crear letras en el cielo con un sistema de humo instalado en el fuselaje de sus pequeñas aeronaves, y acompañan sus textos con impresionantes espectáculos de acrobacia para los espectadores en tierra.

Por ello, el director general Tibo considera que el arte de su equipo contrasta con las simples imágenes de radar, «que además a veces están falsificadas».

El proveedor de servicios en línea Flightradar24 opina que esta forma de arte es una verdadera tradición: «Los pilotos siempre han buscado posibilidades y caminos para acumular horas de vuelo o probar nuevos instrumentos y tecnologías sin tener que volar en círculos durante horas y horas», escribe.

Según el servicio, lo más destacado hasta ahora, fue «el mayor autorretrato del mundo de un avión» en agosto de 2017, dibujado por un Boeing 787 mientras daba vueltas en solitario sobre Estados Unidos para probar la idoneidad de nuevos propulsores para los vuelos transatlánticos con aviones de dos motores.

Sin embargo, se considera que el iniciador de esta tendencia fue un piloto alemán desconocido. Este «pintó» en el radar un gran avión de transporte en el cielo del estado federado de Baja Sajonia cuando se dirigía a la isla alemana de Helgoland, en el Mar del Norte, con un monomotor de hélice Robin.

Y eso no fue todo: en el vuelo de regreso firmó su obra de arte con sus iniciales.

Este piloto ya había probado con anterioridad otros símbolos, como una declaración de amor en forma de corazón sobre el río Elba, frente a la ciudad de Uetersen, en el norte del país.

Para la ciudad de Bremervörde incluso dibujó una flor en el aire a través de la grabación de la trayectoria de vuelo. Más tarde, este piloto artista enriqueció su porfolio con la palabra «Hello». En todos los casos se trata de imágenes de vuelo calculadas con precisión que son captadas por el radar gracias a la tecnología GPS.

El ejemplo de este piloto encontró numerosos imitadores en todo el mundo. Incluso compañías aéreas como la australiana Quantas se sumaron a la iniciativa: esta se despidió de su último Boeing 747 con una trayectoria de vuelo en forma de canguro en la imagen del radar.

Ya sea en Estados Unidos o en Europa, los pilotos saben mostrar su lado creativo. También es el caso de los fabricantes de aviones: los pilotos de pruebas de Airbus crearon en el radar un árbol de Navidad sobre el norte de Alemania.

Con motivo de la boda de dos empleados de la compañía aérea Malta Air, sus colegas dibujaron con sus trayectorias de vuelo dos corazones en el cielo.

Poco antes de Navidad, el piloto de 20 años de un monomotor Katana trazó con su avioneta la silueta de una jeringa de 70 kilómetros de largo en el cielo del sur de Alemania: con ella celebraba la llegada de las primeras dosis de la vacuna contra covid-19.

Por Ralf E. Krüger (dpa)

 

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