Washington, 13 mar (dpa) – Nunca antes en la historia de un Gobierno estadounidense hubo tantas renuncias y destituciones en tan poco tiempo como en los algo más de 14 meses de la era de Donald Trump, quien años atrás se hizo famoso por el programa televisivo en el que echaba a los concursantes con un «You’re fired» (estás despedido).
Un recuento de los principales:
SALLY YATES, 30 de enero de 2017: Trump destituye a la secretaria de Justicia en funciones, oficialmente por la resistencia de la también fiscal general a su política inmigratoria.
MICHAEL FLYNN, 13 de febrero: Renuncia después de apenas 23 días en el cargo el asesor de Seguridad Nacional. El motivo fue que mintió al vicepresidente Mike Pence en el marco del escándalo por los presuntos contactos de la campaña electoral de Trump con Rusia.
KATIE WALSH, 30 de marzo: Es destituida como parte del equipo del jefe de gabinete Reince Priebus tras ser identificada como fuente de filtraciones.
JAMES COMEY, 9 de mayo: Trump echa al jefe del FBI, un auténtico bombazo. La trama rusa cobra cada vez mayores dimensiones.
MIKE DUBKE, 30 de mayo: Tras apenas tres meses en el cargo, el director de comunicaciones de la Casa Blanca opta por tirar la toalla. Al principio asume sus funciones el portavoz Sean Spicer, aunque más tarde será designado en el puesto Anthony Scaramucci.
WALTER SHAUB, 6 de julio: Dimite el director de la Oficina de Ética Gubernamental, una institución independiente. En su opinión, los estándares éticos en Estados Unidos están por los suelos.
MARK CORALLO, 20 de julio: El portavoz del equipo de abogados que asiste a Trump en la trama rusa renuncia.
MARK KASOWITZ, también el 20 de julio: Dimite también el abogado que dirige al equipo.
SEAN SPICER, 21 de julio: Cuando Trump le impone como director de comunicaciones a Anthony Scaramucci, el portavoz del presidente decide que ya es suficiente y abandona el cargo.
MICHAEL SHORT, 25 de julio: Renuncia asimismo el viceportavoz del presidente. Previamente, Scaramucci había dejado caer en la revista «Politico» que estaba pensando en echarlo, algo que más tarde calificaría de «filtración».
REINCE PRIEBUS, 28 de julio: El jefe de Gabinete deja el puesto, según él de forma voluntaria y en buenos términos. Otros dícen que Trump no le dejó otra opción.
ANTHONY SCARAMUCCI, 31 de julio: Apenas diez días después de ser nombrado director de Comunicaciones, el ex tiburón financiero de Nueva York pierde la silla. Todo apunta a que fue el nuevo jefe de gabinete, John Kelly, quien exigió que se marchara. El objetivo: basta de disputas y caos.
STEPHEN BANNON, 18 de agosto: Algunas versiones apuntan a que el estratega jefe de Trump es destituido, mientras que otras hablan de una renuncia. En una entrevista con «The American Prospect», Bannon ataca a miembros de los Departamentos de Defensa y Estado y parece socavar la estrategia de Trump respecto a la amenaza por los misiles balísticos de Corea del Norte.
TOM PRICE, 29 de septiembre: El secretario de Salud dimite en medio de la controversia generada por su uso de aviones chárter privados para asuntos de gobierno.
ROB PORTER, 7 de febrero de 2018: El secretario de Personal renuncia tras acusaciones por violéncia de género por parte de dos de sus ex mujeres y la dificultad que suponían esas denuncias para que obtuviese el certificado de seguridad necesario para su trabajo. Era el encargado de la agenda y correspondencia de Trump, incluido el material clasificado.
HOPE HICKS, 28 de febrero: La jefa de comunicaciones de la Casa Blanca anuncia su dimisión un día después de testificar ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016. En su declaración, Hicks reconoció haber mentido en su puesto de trabajo, pero nunca sobre asuntos importantes. Según algunos medios, Hicks salía con Porter.
GARY COHN, 6 de marzo: El asesor jefe económico de Trump y director del Consejo Económica Nacional dimite en desacuerdo con la decisión de Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio.
REX TILLERSON, 13 de marzo: Trump destituye al secretario de Estado tras meses de fricciones. El presidente alega que sus opiniones sobre política exterior divergían demasiado a menudo.