Rostov del Don/Kiev, 28 feb (dpa) – El destituido presidente ucraniano Viktor Yanukovich hizo hoy su primera aparición pública desde que salió de Kiev el pasado viernes en la ciudad rusa de Rostov del Don, mientras el nuevo gobierno ucraniano y Rusia seguían enfrentados por la situación en la república autónoma de Crimea.
Yanukovich dijo en una rueda de prensa, retransmitida en directo por la televisión rusa, que no fue depuesto sino «forzado a salir de Ucrania ante la amenaza» a su vida y reiteró que sigue considerándose el presidente legítimo de Ucrania. Aseguró que seguirá luchado por su país, donde una «minoría fascista» tomó el poder.
El ex presidente reiteró que no huyó del país, sino que se fue de Kiev a Járkov cuando su coche fue atacado «desde todas partes con armas automáticas». Sin embargo, pidió perdón a los ucranianos. «Porque no tuve la fuerza suficiente para mantener la estabilidad y por permitir este caos», dijo.
«No reconozco la legitimidad de la Rada Suprema», añadió sobre las últimas decisiones del Parlamento ucraniano. Además, considera ilegítimas las elecciones presidenciales convocadas por el Parlamento para el 25 de mayo y aseguró que no participará en las mismas.
Yanukovich acusó sobre todo a la Unión Europea y Estados Unidos de romper su palabra, después de que varios ministros de Exteriores de la UE mediaran en la negociación de ese acuerdo para salir de la crisis, que ahora nadie está respetando. «Fui engañado», señaló. Sin embargo, pidió ayuda a Rusia para solucionar la crisis en su país, aunque aseguró que no se ha reunido aún con Putin.
Por otra parte, Yanukovich se encuentra cercado financieramente: Suiza, Austria y Liechtenstein ordenaron hoy el cierre de entre 18 y 20 cuentas cada una del ex mandatario y sus correligionarios en el extranjero.
Además, la fiscalía suiza abrió una investigación contra Yanukovich y su hijo Alexander por lavado de dinero a gran escala. Entre los afectados por el cierre de cuentas en los tres países están Yanukovich y los ex primeros ministros Nikolai Azarov y Serhiy Arbuzov.
En tanto, el ministro de Interior de Ucrania, Arsen Avakov, acusó hoy a Rusia de «invasión militar y ocupación» por bloquear aeropuertos en Crimea, mientras el Parlamento de Kiev pidió a Rusia poner fin a todas las acciones que pongan en peligro la unidad del país.
Ucrania incluso pidió hoy una sesión especial del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York debido a la explosiva situación en el país, confirmó la presidenta del máximo órgano de decisión de la ONU, la embajadora de Lituania ante la ONU Raimonda Murmokaité. Si bien la reunión del Consejo podría producirse hoy, los analistas creen que se realizará mañana.
En la madrugada del viernes un grupo de hombres armados rodeó el aeropuerto de Simferópol, en Crimea. Unos 50 hombres armados y con uniformes, que portaban banderas rusas, llegaron en tres camiones sin placas a la terminal aérea.
También en Sebastopol hombres armados tomaron el control de aeropuerto militar. Según el ministro de Interior Avakov, quien acusó hoy a Rusia de «invasión militar y ocupación», se trataba de miembros de las fuerzas navales rusas, que tienen destacada allí su flota del Mar Negro. Moscú negó cualquier participación en el bloqueo de ambos aeropuertos. Avakov acusó a Rusia de «infringir todas las normativas y acuerdos internacionales». «Considero lo ocurrido una provocación directa (…) al territorio de un Estado independiente», subrayó. El incidente en Simferópol no duró mucho, ya que los hombres armados se retiraron poco después. Tras el incidente, el presidente de transición, Alexander Turchinov, despidió al jefe del Estado Mayor, Juri Iljin.
Al mediodía, el jefe del Consejo Nacional de Seguridad, Andrei Parubi, dijo que el gobierno de Ucrania tenía bajo control los aeropuertos de Crimea.
Tras el cambio de poder en Kiev, la situación se agravó en la región autónoma ucraniana, de mayoría étnica rusa. El jueves, el Parlamento prorruso de la península de Crimea pidió la convocatoria de un referéndum sobre la autonomía de la región, adjudicada a Ucrania en 1954, a la vez que destituyó al gobierno local.
La situación se vio además agudizada por una propuesta del partido ruso Rusia Justa, fiel al Kremlin, que presentó en el Parlamento un proyecto de ley que contempla la posibilidad de que un país o parte de un país se anexione a Rusia si se aprueba por referéndum.
Hasta el momento la anexión de un territorio a Rusia requería, entre otras cosas, un acuerdo de derecho internacional.
La canciller alemana, Angela Merkel, hizo hoy un llamamiento a Rusia para que respete la integridad territorial de Ucrania y habló con el presidente ruso, Vladimir Putin, para mostrarle su «preocupación». También los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia se mostraron hoy «muy preocupados» por la situación en la península Crimea y llamaron a «todas las partes» en Ucrania a actuar con prudencia.
También el primer ministro británico, David Cameron, se comunicó hoy con Putin para hablar sobre Crimea y pidió que se respete la integridad territorial de Ucrania.
En tanto, se supo que el Ministro del Exterior ruso ordenó a su consulado en Crimea que comience a emitir pasaportes para los miembros de la unidad policial Berkut, a la que se acusa de las muertes de los manifestantes que perdieron la vida en Kiev, demantelada por el nuevo gobierno ucraniano.
Los ministros de exteriores de la Unión Europea (UE) debatirán en su próxima reunión prevista para el 17 de marzo cómo proceder sobre el acuerdo de asociación negociado con Ucrania que en noviembre se negó a firmar Yanukovich, lo que provocó el inicio de las protestas.
Por su parte, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró hoy que la situación financiera en Ucrania no es muy crítica y no debe desatar el pánico, dijo en un encuentro con el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, en Washington.