WhatsApp es ahora más importante que nunca para los abuelos

Foto: Jens Kalaene/dpa

(dpa) – Las aplicaciones de chat como WhatsApp adquirieron aún mayor relevancia para los abuelos en tiempos de pandemia: Para mantener el contacto con sus familiares y reducir su aislamiento, los ancianos deben mantenerse actualizados tecnológicamente.

Numerosos sitios web de asesoramiento para personas mayores como “Grandparents Plus” y “Gransnet” empezaron a recomendar el uso de WhatsApp a aquéllos que no podían ver a sus nietos durante el confinamiento.

“Los e-mails ya no son suficientes para mantener el contacto”, indica Eckart Hammer, catedrático de gerontología en la universidad alemana de Luisburgo (Baden-Wurtemberg). Y añade que hoy en día se requiere utilizar aplicaciones como WhatsApp para enviar y recibir fácilmente fotografías y mensajes.

A su juicio, desestimar el uso de la tecnología no es una buena idea para aquellas personas mayores que quieran mantenerse en contacto con generaciones más jóvenes.

“Normalmente los niños solo escriben cartas cuando se les obliga a ello”, señala Hammer.

Sin embargo, los jóvenes chatean con gusto en línea y por teléfono móvil. Por tanto, quien quiera formar parte de la conversación deberá de estar en condiciones de compartir y recibir imágenes y mensajes.

Lo ideal sería que los ancianos pidiesen a sus nietos que en una de sus visitas les instalasen WhatsApp o una aplicación de mensajería similar en el smartphone o en la tablet.

Aparte de eso, los abuelos pueden optar por mantener los teléfonos inteligentes fuera de uso en sus casas.

¿Y qué pasa con los niños?, ¿debería permitírseles comunicarse de forma independiente con sus abuelos?

WhatsApp establece una edad mínima de 16 años para su uso pero si los padres aceptan que sus hijos lo utilicen siendo más jóvenes deberían al menos revisar con ellos las funciones de la aplicación, aconseja Iren Schulz, defensora de la concienciación sobre el consumo digital de niños.

Prohibir a los menores el uso de servicios digitales no suele funcionar ya que los niños suelen estar más versados técnicamente que sus progenitores. Es preferible mantener un diálogo abierto y explicar a los jóvenes usuarios los riesgos que conlleva la mensajería.

Schulz recomienda a los padres que instalen la aplicación junto a sus hijos y pongan atención a cuestiones como la foto de perfil. Aconseja elegir la foto de un dibujo animado o una foto borrosa o distorsionada.

Favorecer que los niños charlen con los familiares es una buena idea pero quizá también convenga averiguar si alguien más está enviando mensajes a los menores.

Considerar que un niño está en disposición de manejar con responsabilidad sus propios datos personales es algo que los padres tendrán que decidir por sí mismos, opina Schulz.

Los progenitores deben ser conscientes de que son responsables de la forma en que sus hijos utilizan los medios de comunicación como el WhatsApp. En cualquier caso, la restricción de edad no es el único factor por tener en cuenta.