Vivir en la nueva normalidad

El 2020 trajo cambios profundos en la manera de vivir y de interactuar en Asturias, en España y en el mundo entero. Primero, miramos con curiosidad el nuevo virus que comenzaba a proliferar en China. Después llegó la alarma por la velocidad con que se reproducía. Los infectados traspasaban las fronteras chinas, se multiplicaban y nadie conocía el grado de mortalidad ni la forma de contagio, y mucho menos un tratamiento efectivo.

Algunos países organizaron confinamientos estrictos de la población, otros apostaron por el distanciamiento social y confinamientos dinámicos y selectivos. Algunos cerraron fronteras, otros las mantuvieron abiertas. ¿Quién hizo lo correcto? La información hasta ahora no alcanza para sacar conclusiones definitivas. Entonces, ¿cómo saber qué está bien y qué está mal? ¿Cómo hace el ciudadano común para sentirse seguro en la nueva normalidad? A continuación haremos un recorrido por algunos aspectos de la vida cotidiana en esta nueva etapa.

Reuniones al aire libre

Por las características del virus, estar con mucha gente en espacios cerrados multiplica el riesgo de contagio. Además, al hacer ejercicio físico, las personas exhalan gotas de saliva que viajan a mayor distancia. Por eso, a la hora de correr, trotar, hacer aerobic o pesas, entre otros ejercicios, nada mejor que el aire libre. En ese sentido van las nuevas normas en Asturias, que permiten hasta 50 personas en espacios abiertos, pero solo 25 en espacios cerrados.

Cuando tocan el timbre

Una parte importante de la nueva normalidad es el envío a domicilio. De hecho, las empresas de e-commerce crecieron por una razón lógica: si hay más gente en su casa, haciendo home office, es lógico que compren mediante apps. ¿Cómo hacer que ese procedimiento sea lo más seguro posible? Muchos ciudadanos de Asturias usan video comunicadores para saber qué persona tocó timbre en su hogar. Estos dispositivos permiten no solo escuchar al visitante, sino también verlo en HD.

Teletrabajo en la nueva normalidad

En tiempos de confinamiento estricto, trabajar en casa pasó de alternativa a obligación para muchos empleados. Ahora que prima el relajamiento allí donde ceden los contagios, ¿significa que todos volverán a las oficinas? Según Carlos Viladrich, director de RR.HH de Adecco España, la nueva normalidad no implica ni una cosa ni la otra, sino el nuevo desafío de coordinar a aquellos que trabajan en oficina con aquellos que lo hacen desde casa. “El sistema nos va a llevar a interactuar siempre con gente que estará fuera de la oficina”, asegura.

¿Rebrote?

Según Pablo Fernández, consejero de Salud del Principado de Asturias, es necesario que los ciudadanos sigan siendo muy cautelosos, ya que es perfectamente posible que se produzcan rebrotes de coronavirus. Si esto sucediera, afirma que los hospitales están preparados. Sara Álvarez, de Vox, manifestó que la solución no está en un mayor grado de confinamiento, sino en una reactivación de la economía. A pesar de todo, por ahora la cantidad de casos está contenida.

Algunas conclusiones

Leímos a expertos en mercado laboral y a políticos oficialistas y de la oposición. La nueva normalidad trae algunas certezas, como un mayor número de actividades comerciales, industriales y de esparcimiento permitidas, pero muchas incertidumbres, sobre todo respecto de la forma en que se comporta el virus y la vuelta a la normalidad anterior a la pandemia.