Usos curiosos del café: cómo reutilizar tus granos

El café es mucho más versátil de lo que te puedas imaginar. Además de su excelente sabor y de sus propiedades estimulantes, que ponen en marcha nuestro motor cada mañana, sus granos pueden ser utilizados de muchas maneras. Veamos algunas curiosidades del café que no te podrías imaginar.

El café como ambientador en espacios cerrados

Uno de los grandes atractivos del café es su maravilloso aroma. Muy rico en ácido linoléico, el café molido desprende un persistente y potente olor que impregna todo lo que lo rodea.

Es muy frecuente envolverlo en gasas transpirables e introducirlo en lugares cerrados como los armarios, de forma que disimulen los malos olores.

Su contundencia aromática es tal que muchos catadores de perfumes, productos lácteos o vinos utilizan el café para desembotar la nariz entre cata y cata, de modo que los olores no se confundan.

El café como exfoliante

El PH ácido y su poder abrasivo convierten a los granos de café molido en excelentes exfoliantes para el cuerpo y la cara.

Su uso es muy adecuado en pieles muy secas en forma de emulsión con clara de huevo o aceite de oliva. La mezcla debe frotarse sobre la piel y dejar que repose alrededor de un cuarto de hora, hasta que las células muertas se adhieran. Tras esto, hay que enjuagar y aclarar bien bajo la ducha.

Finalmente, es importante que apliques algún tipo de crema hidratante en la zona exfoliada.

Café para hacer abono

El poso del café es muy rico en compuestos orgánicos, fibras y elementos como el hierro, el fósforo, el magnesio, el potasio y el sodio, por lo que puede utilizarse como un magnífico compostaje en las plantas que tengas en tu casa.

Para elaborar este tipo de abono lo mejor es conservar los posos en un recipiente oscuro y ventilado y mezclarlo con tierra específica para plantas de interior, de forma que los posos se descompongan, fermenten y enriquezcan la tierra.

El café como tinte del pelo

Aplicar a tu cabello una taza de café fría durante la ducha oscurece tu pelo, con unos efectos similares a los del tinte. Su contenido en flavonides y vitamina B hace que los pelos más canosos absorban el café, cuyo poder de tinción es muy alto.

Debes mantener el pelo mojado con el café durante un cuarto de hora tras el lavado, para después proceder al aclarado con abundante agua. El resultado será un cabello brillante y oscuro.

Como repelente de hormigas y gatos

El grano molido y no infusionado sirve para repeler esas invasiones de hormigas que en ocasiones sufren nuestros hogares.

Basta con colocar algunos montoncitos de café en la zona en la que se dan las “procesiones” de estos molestos insectos, así como en las grietas de las que surgen, para hacerlas desistir.

Los gatos son adorables y unas maravillosas mascotas… siempre que sean los nuestros. Muchas urbanizaciones y casas con jardín sufren el acoso de gatos callejeros que escarban el césped y orinan en las plantas, dejando un rastro de mal olor que a veces es insoportable.

Si colocas en puntos estratégicos de tu jardín unos preparados de granos de café molidos y corteza de limón, estos mininos asilvestrados se lo pensarán mucho antes de volver a allanar tu morada. 

Como ves, el café tiene muchos más usos de los que te podías imaginar. También sirve como producto de limpieza, como tinte para los muebles y para eliminar el mal olor de las cañerías, entre otras muchas cosas. Pero si hay algo por lo que el café es el mejor acompañante es para disfrutar de una buena lectura. Aquí te dejamos una lista de libros recomendados 2020 para que los puedas leer mientras saboreas una humeante taza.