Svenja Schulze quiere prohibir la exportación de combustible nuclear

Foto: Friso Gentsch/dpa

Berlín, 5 dic (dpa) – La ministra germana de Medio Ambiente, Svenja Schulze, quiere prohibir la exportación de combustible nuclear a reactores antiguos ubicados cerca de la frontera alemana, según un borrador de trabajo interno al que tuvo acceso dpa.

La modificación en la legislación sobre la energía nuclear descartaría el suministro de barras de combustible nuclear a centrales eléctricas situadas a menos de 150 kilómetos de la frontera y que hayan estado en funcionamiento durante más de 30 años. Este es el caso de las centrales de Tihange y Doel en Bélgica y Cattenom en Francia.

Las barras se producen en una planta de Lingen, ciudad situada en Baja Sajonia, cerca de la frontera con Holanda, y es operada por la empresa “Advanced Nuclear Fuels”.

Aunque Alemania planea cerrar sus plantas de energía nuclear hasta finales de 2022, esta decisión no afecta a la planta de enriquecimiento de uranio, ubicada en Gronau, en Renania del Norte-Westfalia y también próxima a la frontera holandesa, ni tampoco a la planta de Lingen.

Muchos estados federados alemanes han pedido el fin de la exportación, incluidos Baden-Wurtemberg, Renania del Norte-Westfalia, Sarre y Renania-Palatinado, todos ellos lindan con Bélgica o Francia.

A principio de año, los estados federados germanos presentaron al Bundesrat (Cámara Alta) una moción conjunta al respecto.

Según el borrador de trabajo, el área de 150 kilómetros se ha propuesto sobre la base del “área exterior” de 100 kilómetros de radio alrededor de una central nuclear citada en la planificación oficial para casos de catástrofes, a la que se ha añadido un margen del 50 por ciento.

Como fecha límite se estableció 1989, dado que las centrales eléctricas de esa época presentan un diseño considerado actualmente obsoleto.