Ammán, 14 nov (dpa) – La aplastante derrota por 5-0 ante Uruguay golpeó duro en el ánimo de los hinchas de Jordania, aunque no opacó el orgullo hacia una selección que por primera vez inscribió su nombre en las primeras planas del planeta futbolístico.
Una enorme sensación de desilusión invadió las calles de Ammán tras el encuentro del miércoles en la capital jordana.
El poderío uruguayo marcó un abrupto final a la historia de la «cenicienta» del fútbol asiático, que pese al modesto puesto 70 que ocupa en el ranking de la FIFA ansiaba lograr por primera vez su clasificación a un Mundial.
La caravana de hinchas abandonó el estadio Internacional de Ammán en un silencio de funeral, mientras que los bares de la ciudad lucían vacíos bastante antes del pitido final en el duelo de ida del «play-off» mundialista.
«Bromeaba a mis clientes diciéndoles que les iba a cobrar un dinar por cada gol que marquemos», dijo Moutaz Hassan mientras amontonaba las sillas en un café del centro de Ammán. «Debería haber puesto mi dinero en Uruguay».
La derrota quebró el invicto que Jordania tenía bajo el mando del entrenador Hossam Hassan, que desde su llegada hace diez meses logró llevar a la selección ubicada en el puesto 129 del ranking de la FIFA a las puertas de Brasil.
«Difícil, pero no imposible», decía Hassan en la previa del choque ante Uruguay. Pero la realidad mostró otra cosa.
También los hinchas abrigaban una ilusión que pronto se esfumó. «Pensaba que podríamos lograr el milagro y sorprender al mundo entero», dijo Mohammed Abbadi, un hombre de 40 años que concurrió junto a cinco familiares.
Pero pese a la caída, los hinchas de Jordania dijeron estar «orgullosos» de un equipo que por primera vez puso al país en el mapa futbolístico.
«Por primera vez en mi vida, escuché a Jordania ser mencionados junto a países como Brasil, Uruguay y Japón», dijo Ahmed Zoubi, un universitario de 22 años, al abandonar un bar en Ammán. «Para mí eso ya es una victoria».
El combinado asiático incluso recibió elogios de los hinchas rivales. «No sabía nada acerca del fútbol jordano hasta hoy, pero ahora pienso que veremos a este equipo mucho más seguido», dijo Rodrigo Fernández, un aficionado «charrúa» que viajó a Ammán a ver el encuentro.
El «orgullo» jordano, sin embargo, excede lo futbolístico. Lo logrado por su selección generó una sensación de alivio en un país que suele ser asociado exclusivamente a los conflictos en estados vecinos como Siria, Israel y Palestina.
«Por primera vez en largo tiempo, la gente habla de Jordania sin mencionar la guerra y los refugiados», valoró Ibrahim Abu Omar, mientras ajustaba un póster de la selección en una de las ventanas de su taxi. «Nos hicieron sentirnos orgullosos de Jordania otra vez».
Con el sueño mundialista prácticamente extinguido, el país comienza a pensar en como continuar con el crecimiento del fútbol en el futuro.
La pasión llega a tal punto, que de cara al encuentro ante Uruguay cientos de aficionados a lo largo del país recaudaron más de 2,25 millones de dólares para renovar las instalaciones de entrenamiento del equipo. A su vez, muchos jugadores deben recurrir otros trabajos para mantenerse.
«Nadie volverá a reírse cuando mencione las palabras Jordania y fútbol en una misma frase», dijo Hassan mientras cerraba las persianas de su bar. «Además, siempre habrá un 2018».
Por Taylor Luck