Senderismo: protocolo y pautas en tiempos de pandemia

Foto: Karl-Josef Hildenbrand/dpa

(dpa) – Gobiernos y asociaciones sanitarias de todo el mundo se han mostrado reacios a recomendar que se haga senderismo durante la pandemia, como prevención al abarrotamiento en los recorridos y a que posibles accidentes en las montañas supongan una carga adicional a los ya de por sí sobrecargados sistemas de salud.

Sin embargo, a medida de que más y más países disminuyen las restricciones impuestas para prevenir la propagación del coronavirus, serán muchos los que, hartos del confinamiento, opten por las caminatas al aire libre.

Las asociaciones de senderismo advierten que no hay que bajar la guardia y han elaborado una serie de directivas.

1 – Evitar conversar: La asociación española BarcelonaWalking pide a quienes participen en sus grupos de senderismo que se abstengan de hablar cuando no sea necesario.

“En la ruta, mientras se camina, la conversación debe ser reducida al máximo”, indica la entidad. El objetivo es minimizar el riesgo de contagio a través de partículas líquidas suspendidas en el aire.

2 – Avisar antes de adelantar: La asociación de senderos de Washington recomienda avisar con un: “¡Me acerco por tu derecha/izquierda!” antes de adelantar a nadie en el camino, para asegurar que se mantiene la distancia.

Además, la entidad contempla la posibilidad de tener que hablar con personas que caminan en dirección opuesta para informarles de una de las normas del protocolo que no todo el mundo conoce: en un sendero empinado, quienes suben tienen prioridad ante los que bajan.

3 – Evitar las multitudes: La asociación alemana de senderismo recomienda utilizar los caminos poco frecuentados. El portavoz Jens Kuhr sugiere buscar alternativas a los senderos más populares.

El área de aparcamiento -y su grado de ocupación- es un buen indicador de si los caminos cercanos están o no muy concurridos.

En caso de caminar por una ruta muy transitada, hay que asegurarse de mantener la distancia entre grupos y apartarse a un lado del camino o incluso fuera de él en algunos tramos.

A pesar de estar al aire libre, la asociación estadounidense recomienda utilizar una mascarilla al pasar junto a otras personas.

Otra de sus directrices establece que, si no se puede mantener una distancia de seguridad de dos metros como mínimo entre senderistas, debe de buscarse otro lugar para caminar.

4 – No optar por un lugar muy lejano: Después de meses de confinamiento puede que exista la tentación de realizar un gran viaje. Sin embargo, los expertos en salud dicen que el riesgo de infección aumenta cuanto más largo sea el trayecto.

“La mayoría de los viajes requieren que usted se detenga en el camino o que entre en contacto con otras personas”, indica el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Y agrega que, si la distancia a recorrer en coche es larga, surgirá la necesidad de parar a comer o a repostar combustible.

5 – Revisar en línea antes de salir: Muchos grupos de senderismo subrayan la importancia de consultar los sitios web locales antes de ir a un determinado sendero, ya que éste puede estar bloqueado, atestado de gente a ciertas horas o bien sujeto a restricciones.

En Alemania, por ejemplo, aunque está legalmente permitido practicar senderismo, el Club de Alpinismo desaconseja firmemente hacerlo. En algunas regiones del sur del país, el acceso a los aparcamientos próximos a las rutas incluso fue bloqueado.

En el caso de Estados Unidos, el acceso a determinados senderos está restringido.

6 – Evitar ser una carga adicional: Más que un potencial centro de infección, las rutas senderistas pueden constituir un riesgo pues en ellas la gente puede perderse o lesionarse. Cualquier emergencia en la montaña supondría una carga adicional para los equipos de rescate y sanitarios en un momento en que los recursos son escasos.

La asociación para la protección del Sendero de los Apalaches indica que antes de adentrarse en las montañas hay que informar siempre a alguien conocido del itinerario previsto, lo que, en caso de pérdida, facilitará la labor del equipo de búsqueda y rescate.

Además, insiste en que llevar consigo un mapa “físico”, además del digital que proporciona el teléfono inteligente, es esencial para rutas complejas.

Por Coman Hamilton (dpa)