Seguridad en las aulas: Detectar y frenar el bullying

De un tiempo a esta parte cada vez son más las personas que viven preocupadas por el bienestar y la seguridad de sus hijos o personas mayores a su cargo, por suerte hoy en día podemos encontrar una cámara para espía para bullying que nos permita saber qué le ocurre realmente a nuestro hijo en caso de que notemos un comportamiento extraño o diferente, cuando aparecen las primeras señales y nuestros hijos o hermanos son reacios a contarnos lo que les pasa debemos tomar cartas en el asunto para asegurarnos que su integridad y tranquilidad no está siendo alterada por otros.

En el sitio web de espiamos.com también disponen de detectores de frecuencia que pueden ayudar a evitar que los alumnos copien en los exámenes con cámaras inalámbricas, algunas veces para realizar estás trampas también se usa a los estudiantes vulnerables o acosados para que sean ellos los que ayuden a los tramposos bajo coacción o amenaza, nada es descartable.

El acoso escolar, el bullying y otro tipo de tratos vejatorios no son cosas de niños y pueden tener grandes consecuencias en los más pequeños, tanto en el presente como en el día de mañana; pues en muchos casos pueden ser experiencias bastante traumáticas que podrán afectarles tanto en sus relaciones sociales, sentimentales o a la hora afrontar retos o problemas en la vida, cortar de raíz esos posibles abusos nos permitirá prestar la ayuda necesaria al menor para que los efectos no se vayan agrandando con el paso del tiempo.

Hoy en día cada vez son más las noticias que vemos en medios digitales, y que además escuchamos en la radio, vemos en la televisión o son denunciados en redes sociales en las que vemos casos que nos hacen replantearnos muchas cosas sobre la seguridad en las aulas o las conductas de los acosadores y maltratadores, contra el maltrato la respuesta debe ser tolerancia cero.

Cuando el colegio se convierte en una pesadilla

Hay casos de muchos niños que temen ir al colegio, se inventan enfermedades, abandonan sus estudios o acuden con miedo al centro educativo, eso también afectará a su rendimiento escolar y algunas veces nos podemos encontrar con un cambio en sus notas, exámenes o trabajos que deben entregar, muchos de ellos dejan de ser brillantes estudiantes o jóvenes responsables y de la noche a la mañana llegan a casa con otra cara, y con malas notas.

También se puede dar el caso de que un día nos enteramos que no acuden a clase, es con esas señales cuando debemos buscar la manera de protegerles y de hacerles ver que no están solos, hablar y apoyarlas es muy necesario, algunas veces necesitaremos para ello la ayuda y la orientación de un buen profesional que permita al niño o niña abrirse y contar lo que le sucede, es un paso complicado en el que el miedo a ser rechazado o a las nuevas “represalias” puede hacer que el acosado se encierre en su mundo o niegue la realidad, la paciencia y ayudarle a gestionar esas situaciones es algo que debemos hacer siempre con cariño y calma.

Una tarea de todos

Dejar a un lado al “débil” y unirse al “fuerte” es algo que muchos jóvenes hacen de manera inconsciente o llevados también por el miedo a ser los siguientes, la respuesta de los compañeros y del profesorado no se debe basar en prestar su apoyo a las personas que han pasado por uno de esos desagradables casos, la prevención y la empatía con las personas es la mejor manera de prevenir un desenlace fatal o doloroso.

¿Cómo saber lo que ocurre?

Para probar que realmente se está produciendo un caso bullyng tenemos herramientas en espiamos.com; grabadoras espías y cámaras ocultas son dos herramientas muy útiles que nos podrán sacar de dudas y comenzar a tomar las medidas necesarias para proteger a los nuestros y poner en conocimiento de las autoridades el caso.

No olvides visitar su sitio web y tomar buena nota de todas las recomendaciones y productos que ponen a tu disposición para que tanto mayores como pequeños puedan vivir tranquilos y sin miedo, pues además del maltrato escolar también se dan muchos casos de mayores que quedan al “cuidado” de cuidadores que les tratan de manera incorrecta.