Protección de datos: La Ley refuerza el derecho al olvido

Foto: Christin Klose/dpa

(dpa) – Facebook, Google, los proveedores digitales y hasta los clubes deportivos, todos recogen datos sobre sus usuarios, clientes o miembros de maneras y con propósitos diversos, algo a lo que la Comisión Europea quiso poner remedio.

Los datos personales de cualquier persona están disponibles prácticamente en todas partes, pero el Reglamento General de Protección de Datos (REPD) de la Unión Europea refuerza el derecho de los ciudadanos a disponer de ellos como mejor les convenga.

Johannes Caspar, Comisionado de Hamburgo para la Protección de Datos y la Libertad de Información, explica que todo el mundo tiene ahora el “derecho al olvido” o el “derecho a la eliminación” de sus datos.

“Esto ofrece a cualquier persona la oportunidad de eliminar sus datos personales y, por lo tanto, un medio para evitar el contacto no deseado por parte de las empresas, por ejemplo”, indica Caspar.

Se consideran datos personales el nombre, la dirección, la edad, las preferencias u otras características que se relacionan claramente con un individuo.

Cualquier persona puede exigir a una empresa que borre los datos almacenados sobre ella, explica Christine Steffen, del centro de asesoramiento al consumidor de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania.

“Las empresas están obligadas a hacerlo bajo ciertas condiciones. Por ejemplo, si el consumidor revoca su consentimiento para el procesamiento de sus datos o si se opone al uso de sus datos para enviarle publicidad directa”, detalla.

Es mejor bloquear que borrar

El bloqueo es una opción más idónea que la supresión de los datos, ya que los anunciantes podrían volver a recopilarlos. “En general, si el motivo para la recopilación de datos ya no está vigente, se considera que es razón suficiente para que sean suprimidos”, prosigue Steffen.

Por ejemplo, si un proveedor online ya no necesita la dirección de un comprador después de que haberle servido un pedido, el comprador puede exigir que el comerciante borre sus datos. Pero las empresas no deben y no pueden borrarlo todo.

“Ciertos datos deben ser almacenados durante cierto tiempo, especialmente en el caso de los contactos comerciales. Entre ellos figuran, por ejemplo, las facturas de las compras online. Sin embargo, la empresa no puede utilizarlos para nada más sin permiso”, añade Steffen.

Sin embargo, sí existe un supuesto interés legítimo de una empresa sobre esos datos, por lo que pueden seguir utilizándose hasta que el consumidor se oponga a su utilización o la bloquee.

“Sin embargo, cuando sucede esto, suele generar discusiones. Los tribunales lo deben aclarar”, reclama Steffen. Por su parte, Caspar afirma que el RGPD enumera una serie de casos excepcionales que restringen el derecho a la supresión, lo cual afecta a la libertad de opinión e información y su relación con los buscadores.

El interés público puede ser más poderoso

A veces hay personas que piden a Google, por ejemplo, que deje de mostrar ciertos resultados de búsqueda sobre ellos. Por ejemplo, si hubo una cobertura negativa de ellas en un periódico. Caspar explica que los resultados de las búsquedas no suelen ser bloqueados por el interés público de la información de los sitios web enlazados.

“Muchas personas se verían sorprendidas al comprobar que el interés público de la información no se limita a personalidades o a políticos de alto nivel, sino que también puede existir en circunstancias mucho más modestas”, prosigue.

“La prensa regional, por ejemplo, estaría muy restringida si no se le permitiera informar sobre determinadas personas de su ámbito geográfico si la protección de datos pone fin a su cometido”, añade.

El hecho de que alguien haya sido denunciado negativamente pero con veracidad no da derecho a que se eliminen los enlaces de los buscadores a los artículos relativos a esa persona. Esta circunstancia fue confirmada por el Tribunal alemán de Justicia en julio de 2020 (Ref: (VI ZR 476/18).

En este caso, el ex director general de una asociación regional benéfica, responsable solidario de un déficit de casi un millón de euros (1,18 millones dólares) en 2011, demandó sin éxito a Google para eliminar la información que detallaba el caso.

Gigantes de Internet manejan montañas de datos

De todos modos, el motor de búsqueda Google y la red social Facebook son casos especiales en cuanto al “derecho a borrar”. Simplemente porque tienen un enorme conocimiento de sus usuarios.

“Por ejemplo, Facebook conoce todos sus contactos e intereses. Y además de parte del comportamiento de navegación fuera de la red social”, describe Martin Gobbin, de la fundación de investigación de consumo Stiftung Warentest. “Y Google te conoce mejor que tu propia madre”, añade.

Los datos de los servicios de Internet llegan a empresas de todo tipo a través de las redes de distribución de publicidad. Sin embargo, si se conoce qué empresa posee datos sobre uno mismo, se le puede solicitar su eliminación.

Normalmente se puede hacer de manera informal, pero Steffen recomienda utilizar el correo certificado para formalizarlo y tener pruebas de que se realizó tal exigencia.

Algunas empresas tienen su propio formulario para solicitar la eliminación de datos. “Además, con frecuencia, las empresas piden una comprobación de identidad adicional, por ejemplo, a través de una copia de un documento de identidad. En ella, se debe tachar información como los números de identificación”, recomienda Steffen.

Y si surgen problemas, lo primero que hay que hacer es contactar con el organismo responsable de las políticas de protección de datos.

Por Annika Krempel (dpa)