Managua, 7 jul (dpa) – El presidente Daniel Ortega rechazó hoy en Managua adelantar las elecciones de 2021 como una salida a la peor crisis política de Nicaragua en las últimas cuatro décadas y fustigó duramente a sus adversarios, a quienes calificó de “asesinos” y “golpistas”.
“Ya habrá tiempo para las elecciones tal y como lo manda la ley, todo tiene su tiempo”, dijo Ortega durante una concentración de simpatizantes en la capital Managua.
Ortega, quien no asistía a un acto público desde el 30 de mayo, desestimó, sin mencionarla explícitamente, una propuesta de la opositora Alianza Cívica que exige adelantar los comicios para marzo de 2019.
“Las reglas no pueden venir a cambiarlas de la noche a la mañana simplemente porque se le ocurrió a un grupo de golpistas. Si los golpistas quieren llegar al Gobierno que busquen el voto del pueblo”, dijo Ortega.
En un discurso cargado de epítetos contra sus opositores, Ortega llamó “asesinos” a los manifestantes campesinos que protestan en los tranques (bloqueos), a los que calificó de centros de tortura y terrorismo, al tiempo que abogó “porque desaparezcan de toda Nicaragua” esos retenes de carreteras.
Responsabilizó a sus adversarios de haber provocado las muertes ocurridas desde abril en el país, que según organismos independientes de derechos humanos suman 309, en su mayoría jóvenes estudiantes baleados por policías y paramilitares.
En una aparente alusión a los obispos de la Conferencia Episcopal que media en el diálogo nacional, Ortega rechazó a “aquellos que lanzan maldiciones y nos sentencian en nombre de instituciones religiosas”.
El Gobierno convocó a sus simpatizantes a la denominada “caminata por la paz y la seguridad” y a la misma asistieron personas llegadas desde diversas ciudades vecinas a la capital, según transmitió el estatal canal 6 de televisión.
Mientras, en Masaya, 27 kilómetros al este, manifestantes antigubernamentales recorrieron la ciudad exigiendo la renuncia de Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo. También pidieron justicia para las víctimas de la violencia policial y paramilitar.
Los manifestantes antigubernamentales, que mantienen virtualmente ocupada la ciudad, advirtieron hace un mes que no permitirían el ingreso de Ortega y de sus simpatizantes en caso de que se realizara la conmemoración del «Repliegue», la emblemática marcha que el Frente Sandinista suspendió por primera vez en 39 años debido a la crisis política.
El «Repliegue a Masaya» es un recorrido anual de miles de sandinistas desde Managua a la vecina ciudad en recuerdo de una histórica acción guerrillera, a fines de junio de 1979, tres semanas antes de la caída del dictador Anastasio Somoza Debayle.
Marchas antigubernamentales tuvieron lugar hoy en Granada, Moyogalpa y Rivas (sur), informaron medios de prensa.
En tanto, campesinos que protestan contra el Gobierno dijeron hoy que mantendrán los bloqueos de carreteras en diversos puntos del país pese a la «brutal represión» gubernamental y exhortaron a los ciudadanos a continuar exigiendo la salida de Ortega.
«Los campesinos estamos en paro, firmes, y los ‘tranques’ se mantienen, a pesar de que en algunos lugares la brutal represión de Ortega ha desarticulado a nuestros hermanos», afirmó a dpa Medardo Mairena, uno de los líderes del movimiento campesino que mantiene bloqueados importantes tramos de carreteras del país desde que iniciaron las protestas antigubernamentales, hace 81 días.
El dirigente, que representa a sus compañeros en el diálogo nacional, agregó que muchos temen por su seguridad y por sus vidas, pues el Gobierno ha desplegado «grandes cantidades de militares» y hay «francotiradores espiando» a los manifestantes, aseguró.
El sitio oficialista «El 19 Digital» reportó hoy el desalojo de un tranque en Matiguás (norte), en la provincia de Matagalpa.
La crisis en Nicaragua inició con una protesta estudiantil el pasado 18 de abril y se agravó tras la violenta acción de la Policía y paramilitares contra manifestantes civiles. El Gobierno solo reconoce 47 muertos.
Por Johnny Cajina (dpa)