Oviedo, 22 nov (EFE).- Un centenar de vecinos de Villamar y de pueblos de la zona oeste de Oviedo han vuelto a cortar esta tarde durante una hora la carretera AS-232, a la altura del cruce de La Lloral, para reivindicar que el equipo de gobierno municipal restaure el servicio de transporte público de autobús de las líneas 6 y 16.
Los vecinos reclaman el servicio que tenían hasta el pasado agosto, cuando entró en vigor el nuevo Plan de Movilidad de Oviedo.
La concentración, que comenzó a la una de la tarde, contó, una vez más, con el apoyo de varios concejales de la oposición, entre ellos, los ediles del Grupo Municipal Socialista Feliz Fernández y Laura Díez Prieto.
Los residentes en los pueblos afectados, -Villamar, La Bolguina, Fabarín, Peña Nora o Ponteo- se quejan de que la reordenación del transporte en la ciudad ha provocado una disminución de la frecuencia en la Línea «O», la que sustituye a las líneas 6 y 16 , ya que precisan que el autobús pasa ahora por la primera de esas localidades cada dos horas, cuando, hasta entonces, los vecinos disponían de servicio cada 40 minutos.
Junto al incremento considerable que denuncian en los tiempos de desplazamiento hacia Oviedo, los usuarios de este servicio público advierten de que contaban con tres paradas de autobús antes de que entrase en vigor el Plan de Movilidad mientras que ahora tienen sólo una.
Los vecinos han interrumpido esta tarde la circulación en tres puntos, impidiendo tanto el tráfico en los dos sentidos de la AS- 232, como la circulación que se dirige al Escamplero, provocando retenciones de una hora, que han afectado, entre otros conductores, a dos servicios de la Línea «O».
Máximo Álvarez, de la Asociación de Vecinos de Villamar, ha advertido de que continuarán los cortes hasta que «el equipo de gobierno e IU garanticen un servicio de autobús que no quebrante» sus derechos.
Álvarez ha añadido que los pueblos de la zona oeste no se conformarán con que el concejal de Transporte, Gerardo Antuña, les proponga una solución como la que «arbitró para los usuarios de la Línea «J», cuya solución «no supone ninguna mejora que se pueda atribuir al Plan de Movilidad, ya que pasa por reponer una frecuencia de 20 minutos, la que tenían antes de agosto, lo que no es ningún logro».
