Nueva biografía de Milan Kundera reaviva debate sobre el escritor

Jan Novak, el autor checo de la nueva biografía de su compatriota Milan Kundera, en un café en Berlín. Foto: Christophe Gateau/dpa

(dpa) – En la República Checa, una nueva biografía del escritor estrella Milan Kundera está dando mucho de qué hablar. Incluso el primer ministro del país, Andrej Babiš, ha criticado la nueva publicación del autor checo Jan Novák.

A muchos sorprende el hecho de que sea el primer libro sobre la vida del famoso autor de 91 años. El propio Kundera ha subrayado repetidamente que el novelista siempre busca “desaparecer detrás de su propio trabajo”.

En julio de 1975, Milan Kundera dejó definitivamente la Checoslovaquia socialista y partió a Occidente con su esposa Vera en un pequeño Renault 5 azul y blanco cargado de libros. Para Kundera, que para entonces tenía 46 años, comenzaría una nueva vida en Francia.

Casi diez años después se dio a conocer internacionalmente con la novela “La insoportable levedad del ser”. Ambientado en los meses de la Primavera de Praga y la posterior represión soviética, el drama amoroso entre el cirujano Tomás y la camarera Teresa se convirtió en un éxito de ventas y fue llevado al cine por el director estadounidense Philip Kaufman.

Kundera, que ahora vive en París, decidió cubrir su antigua vida al otro lado del Telón de Acero con un manto de olvido. En los textos biográficos de la portada de los libros solía constar que trabajaba como empleado o músico de jazz. Ante su colega estadounidense Philip Roth, Kundera sostuvo ser un intelectual “relativamente desconocido”.

“¿No podría haber imaginado que estas mentiras lo alcanzarían algún día?”, pregunta Novák con clara provocación en su nueva biografía titulada “Kundera – su vida checa y el tiempo”. Para su libro de 900 páginas, que cuenta la vida del autor hasta 1975, pasó años entrevistando a testigos contemporáneos. También recurrió a los archivos del servicio de seguridad estatal del partido comunista, pese a ser estos altamente controvertidos como fuente.

Novák escribe que Kundera nació y se educó en Brno; su padre era rector de universidad, la madre maestra. Se unió al partido comunista a la edad de 18 años: como muchos otros de su generación, fue “una gota en una gigantesca ola roja”. Sus primeras obras incluyen poemas sobre el dictador soviético José Stalin y el escritor antifascista Julius Fučík, detenido y posteriormente ejecutado por la policía secreta nazi.

El biógrafo relata que Kundera fue excluido brevemente del partido y luego rehabilitado por una nimiedad que el escritor procesó posteriormente en su novela “La broma”. Según un compañero de clase, el autor solía llevar la insignia del partido en el ojal de la chaqueta. “Para mí, en ese momento él dejó de existir”, cita Novák a ese coetáneo de Kundera, y añade que en 1960, al final de su ensayo sobre el “arte de la novela”, el escritor incitó a sus colegas a construir un “nuevo orden artístico”.

Novák escribe que, en Checoslovaquia, Kundera ya era un conocido poeta y dramaturgo (“Los propietarios de las llaves”) y que en 1963 recibió por su obra el Premio Estatal Klement Gottwald. Durante su periodo como profesor de la escuela de cine de Praga, FAMU, Kundera disfrutó de la confianza del partido, cita Novák de documentos de evaluación interna del partido, y añade que el escritor era uno de los privilegiados a los que se les permitía viajar al extranjero.

Según el biógrafo, el comunista reformista Kundera cayó en desgracia tras la invasión de las tropas soviéticas en 1968, año en que sus libros desaparecieron de los estantes. En este contexto, Novák destaca que, por otra parte, Kundera no firmó peticiones para la liberación de escritores encarcelados iniciadas por colegas disidentes como Václav Havel y Pavel Kohout. Novák afirma que el autor tampoco publicó en Samisdat, la editorial clandestina prohibida por el régimen soviético.

¿Qué fue lo que llevó a Novák, que creció en Estados Unidos como hijo de emigrantes checos, a iniciar esta investigación crítica sobre Kundera? El biógrafo de 67 años explica que el tiempo que estudió y vivió en Chicago le ayudó a entender el “renacimiento” de Kundera: “Muchos emigrantes no pueden resistir la tentación de inventarse una nueva y mejorada identidad”.

Además de la política y la literatura, la vida privada de Kundera ocupa una gran parte de su biografía. “Era un amante muy dulce y atento”, cita Novák a una joven de la época: “Durante nuestra cita estaba tan nerviosa que me volqué vino tinto en la ropa; él me ayudó a quitar la mancha”.

No es la primera vez que el pasado de Kundera da lugar a controversia. Hace doce años, historiadores publicaron un informe policial según el cual el autor, siendo un joven estudiante, denunció a un espía estadounidense ante las autoridades en 1950. Acto seguido, este fue atrapado y sentenciado a 22 años de prisión. Kundera desmintió el hecho y lo calificó de “intento de asesinato de un autor”.

Novák no le cree y opina: “En aquella época, el joven Kundera era, por lo que sabemos, un estalinista convencido”. La biografía de Novák está marcada por su firme anticomunismo. En esta, los lectores echan de menos la vida de Kundera posterior a la emigración y se hacen una pregunta válida: ¿Podemos considerar la primera mitad de su vida sin la segunda?

Kundera mismo se negó a dar una declaración al respecto. Según Gallimard, su editorial parisina, el autor no ha concedido ninguna entrevista en los últimos 30 años.

Por Michael Heitmann (dpa)