Nochevieja en España : La Puerta del Sol, foco de todas las miradas


5819845wMadrid, 30 dic (dpa) – Cada 31 de diciembre, los españoles centran su atención en un mismo lugar: la Puerta del Sol de Madrid, desde donde 12 campanadas dan la bienvenida al año nuevo e inauguran una noche de fiesta que inunda el centro de la capital española.

La imagen del centenario reloj de la Casa de Correos forma ya parte del imaginario colectivo de todo el país. Cada año, millones de españoles toman las 12 uvas «de la suerte» con la mirada fija en su esfera, escuchando atentamente cada campanada, antes de brindar por el nuevo año.

Las televisiones retrasmiten en directo el esperado momento con un despliegue mediático que capta a las miles de personas que abarrotan la plaza con complementos de fiesta, champán, confeti y bajo la luz de los fuegos artificiales.

La tradición, también seguida en algunos países de Latinoamérica, no tiene un origen claro. Aunque algunas fuentes la relacionan con un supuesto excedente de uva en España a finales del siglo XIX, algunos historiadores la achacan a una costumbre adoptada por el pueblo español para burlarse, en la plaza más popular y conocida del país, de una burguesía que tomaba uvas y champán para poner fin al año.

A lo largo de los últimos siglos, la Puerta del Sol ha sido testigo de los momentos más importantes de la historia de España: motines, levantamientos, revoluciones populares, magnicidios, atentados, bodas reales y movimientos sociales.

El 2 de mayo de 1808 fue escenario del alzamiento popular de los españoles contra las tropas francesas, lo que dio inicio a la llamada Guerra de la Independencia que retrató para la posteridad el pintor Francisco de Goya.

Muy cerca del famoso reloj de la Casa de Correos fue también asesinado en 1912 el ex presidente del Parlamento español José Canalejas, cuando se dirigía a la Cámara alta.

También allí tuvo lugar la proclamación de la Segunda República española el 14 de abril de 1931, que provocó la salida del país del rey Alfonso XIII y convirtió a la plaza en una «fiesta popular revolucionaria», como la calificaron algunos historiadores.

A partir de 1936, con el inicio de la guerra civil española, Madrid quedó en manos del bando republicano y la Puerta del Sol se convirtió en objetivo del ejército de Francisco Franco, que la bombardeó en varias ocasiones. En la última noche de ese año, 12 obuses la sobrevolaron durante el repique de las 12 campanadas, según atestigua la prensa de la época.

Tres años después, las tropas de Franco ocupaban la famosa plaza. Era el fin de la guerra y el inicio de una larga dictadura que duraría hasta 1975. Durante la misma, el edificio más emblemático de la plaza se convirtió en la sede de las fuerzas de seguridad del país. Y hasta sus calabozos, situados bajo el famosos reloj de las 12 campanadas, eran llevados los detenidos del régimen.

La Puerta del Sol se convirtió poco a poco en nudo comercial, social, cultural y turístico. Rodeada por cafés y comercios, por la plaza pasan cada día pasan miles de personas y es allí donde se situó, a partir de 1950, el llamado «kilómetro 0», en el que confluye la red nacional de carreteras españolas.

Su estación de metro fue una de las primeras en inaugurarse en la capital española, en 1919. Ahora, una importante compañía telefónica la patrocina y le da nombre.

En los últimos años, la Puerta del Sol se ha convertido, además, en símbolo del movimiento ciudadano 15-M. Éste nació allí tras una concentración convocada el 15 de mayo de 2011, a la que se unieron posteriormente miles de personas que reclamaban un cambio político y social en España.

Una multitudinaria acampada tomó la plaza durante varias semanas y el llamado «movimiento de los indignados» se extendió desde allí a otras ciudades, copando las portadas de la prensa mundial.

Por Ana Lázaro Verde