No es bueno tirar de la correa del perro al pasear

(dpa) – En la ciudad, en el parque, en medio del gentío: En muchas situaciones los perros deben ir de la correa. Pero para que el animal se porte bien y camine tranquilo ya desde pequeño, es importante que su dueño tenga en cuenta algunos consejos, reseña la revista “Ein Herz für Tiere”.

El perro observa la dirección de la mirada y la postura de quien lo pasea para saber hacia dónde caminar. Foto: Christin Klose/dpa

– Mirar en la dirección en la que se camina:

Los perros responden a los ojos y al lenguaje corporal de las personas. Si uno siempre vuelve la cabeza hacia el animal al caminar, lo estará frenando. En cambio si la cabeza y el cuerpo indican siempre la misma dirección, el perro lo registra y seguirá el mismo rumbo.

– Recompensar correctamente:

Si el perro camina concentrado de la correa, no hay nada que objetar a que reciba alguna golosina de vez en cuando. Pero los dueños no deberían mantener una golosina delante de su nariz para obligarlo a caminar junto a ellos. Porque entonces el animal no se concentrará en la persona, sino en la tentación.

– No tirar de la correa:

Si el animal de repente huele algo y se detiene, no hay que tirar de la correa, porque entonces la vinculará con algo negativo. Lo mejor es detenerse también, hablar con el animal y volver a atraerlo en la dirección deseada.