Kiev, 9 feb (dpa) – Decenas de miles de ucranianos volvieron a desafiar hoy las bajas temperaturas en Kiev para salir a protestar en una marcha multitudinaria contra lo que consideran una injerencia de Rusia en la lucha de poder en Ucrania.
«No sólo tememos al presidente Viktor Yanukovich, sino también a quien le respalda, (el presidente ruso) Vladimir Putin», dijo la reportera Tatiana Chornovol, que fue atacada a finales de diciembre por un comando violento.
Yanukovich se reunió con Putin en Sochi en la noche del viernes durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno que allí se celebran, pero no se conocen los detalles del encuentro: El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, había hablado antes de posibles «ayudas» de Rusia a Ucrania.
En la manifestación en la central plaza de la Independencia (Maidan), el líder de la oposición Vitali Klitschko volvió a exigir a la Unión Europea (UE) medidas de castigo contra Yanukovich.
«Sanciones, sanciones», gritaban los en torno a 30.000 manifestantes que desafiaban temperaturas bajo cero. Klitschko exigió a Yanukovich que se someta a sus preguntas en debate televisivo.
A la manifestación se conectó por vía telefónica el opositor Dmitri Bulatov, que se encuentra en Lituania donde está siendo tratado de los daños sufridos por supuestos abusos de las autoridades.
Bulatov, que calificó a sus torturadores como «enviados de Putin», advirtió también de la intervención de Rusia en la grave crisis política en la ex república soviética. Y ante una gran ovación de la multitud, llamó a los opositores a resistir.
En un emotivo discurso, la cantante Ruslana, ganadora de Eurovisión en 2004, habló de amenazas a gran escala. «Márchate a Estados Unidos antes de que te eliminemos con un Kalashnikov», decía un SMS que recibió de un desconocido, contó. Además su casa está asediada por «matones».
Las protestas en Ucrania se desencadenaron en noviembre cuando Yanukovich se negó en último momento y por presión de Rusia a firmar un acuerdo de asociación ya negociado con la Unión Europea. Las protestas se dirigieron enseguida contra su gobierno, que ha obtenido créditos millonarios de Moscú.
El ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, señaló sin embargo que Rusia congelaría de momento el pago de las ayudas a su vecino y que esperará a ver cómo evoluciona la lucha de poder, tras la dimisión del gobierno ucraniano ante la presión de las protestas opositoras.