Merkel se reúne en Rusia con Putin


Berlín, 18 may (dpa) – La canciller alemana, Angela Merkel, se reúne este viernes en la ciudad rusa de Sochi con el presidente Vladimir Putin, en un momento en el que el abandono del acuerdo nuclear con Irán por parte de Estados Unidos amenaza con generar nuevas incertidumbres en el orden geopolítico mundial.

Los dos líderes, que desde hace tiempo mantienen una relación tensa debido sobre todo a sus diferencias en el conflicto de Ucrania, coinciden sin embargo en señalar que el acuerdo sellado en 2015 con el país persa tiene una «importancia fundamental» para la seguridad y la estabilidad de la región.

En los últimos días, ambos reafirmaron su compromiso con el mantenimiento del pacto iraní pese al paso atrás dado por Donald Trump.

Durante una hora y media, Putin y Merkel tienen previsto abordar las consecuencias de la última decisión polémica del inquilino de la Casa Blanca. Sobre la mesa figuran otros temas, también con epicentro en Washington.

Entre ellos, el traslado a Jerusalén de la embajada de Estados Unidos en Israel y cuya inauguración coincidió con nuevos enfrentamientos en la franja de Gaza que se saldaron con 62 palestinos muertos a manos de los soldados israelíes.

La canciller alemana y el presidente ruso se conocen desde 2005, año en que Merkel asumió la jefatura del Gobierno alemán. Desde entonces, su relación se describe a menudo como fría pero los dos dirigentes se tienen tomada la medida.

Berlín no oculta su irritación por los ataques de hackers informáticos rusos y por las campañas de desinformación que tienen origen en Moscú. A la canciller tampoco le tiembla la voz a la hora de criticar la anexión de Ucrania por parte de Rusia, que considera ilegítima.

Putin, por su parte, marca distancias con Occidente en la guerra de Siria, donde es un aliado del régimen del presidente Bashar al Assad, al tiempo que mantiene una especie de cruzada diplomática con la comunidad internacional después de que Londres acusara a Moscú de envenenar al ex doble agente ruso Serguei Skripal y a su hija en territorio británico.

Ambos, no obstante, saben que están condenados a entenderse y más ahora que Donald Trump sorprende a sus tradicionales socios europeos con decisiones perjudiciales para sus intereses.