Buenos Aires, 3 mar (EFE).- Máximo Kirchner, hijo de la presidenta argentina, Cristina Fernández, y de su difunto marido y predecesor en el cargo, Néstor Kirchner, acusó a la oposición de procurar que la gobernante «termine mal», en una entrevista publicada hoy por el diario Página/12.
«Esto es lo preocupante de este país, hoy. Que quieren que Cristina termine mal y no tienen nada mejor que ofrecer», declaró Kirchner sobre la función de los opositores.
Sus declaraciones son fragmentos de una conversación que la periodista Sandra Russo mantuvo con él y forman parte del libro «Fuerza propia. La Cámpora por dentro», que saldrá próximamente.
Las conversaciones se centraron en el origen y las aspiraciones de La Cámpora, la agrupación juvenil kirchnerista fundada por Kirchner y de la que proceden varios altos cargos del Gobierno, entre ellos el ministro de Economía, Axel Kicillof.
El hijo de la presidenta argentina, renuente a hablar en público, señaló que el trabajo de La Cámpora «es a largo plazo» y negó saber qué postura electoral tendrá la agrupación en los comicios presidenciales de 2015, a los que Fernández no se puede presentar por imperativo constitucional.
Aún así, se mostró convencido de que los opositores ven como un problema que el kirchnerismo «haya generado prole» y pueda tener «continuidad en el tiempo».
Kirchner tildó de «confuso» a Sergio Massa, ganador de los comicios legislativos del pasado octubre en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral de Argentina.
Además, destacó que el líder del Frente Renovador «se deja usar» por «los poderes de siempre que buscaron (en las elecciones) que los representara alguien más tamizado que los candidatos puramente odiadores».
Kirchner reiteró que los poderes económicos «tienen la necesidad, para llevar adelante las políticas económicas que les interesan, de que este proyecto político termine mal».
«Si uno repasa la historia argentina, a esos intereses siempre la violencia les sirvió para confundir y terminar imponiéndose. La violencia es una herramienta útil para ellos. ¿A quién termina beneficiando una y otra vez la violencia social o política? A los sectores más concentrados de la economía», indicó.