Más del 30% de los casos de asma bronquial desembocan en cuadros de ansiedad

fotonoticia_20151109075944_800Más del 30 por ciento de los casos de patologías como el asma bronquial desembocan en cuadros de ansiedad debido al incremento del miedo y la preocupación cuando sufren algún episodio relacionado con infecciones respiratorias que agravan el estado del paciente, según han informado expertos de los centros Nascia.

Aunque el asma bronquial es una patología que se da tanto en la población adulta como la infantil, son los adultos quienes más sufren estos cuadros de ansiedad provocados por el empeoramiento en su estado de salud.

“Educar la respiración y ejercitarla en los pacientes con asma ya que podrían sobrellevar mejor sus problemas respiratorios cuando llegan los meses de frío. Además, también les resultaría útil si llegado el caso tuvieran que enfrentarse con un cuadro de ansiedad en caso de empeoramiento de su enfermedad”, ha comentado la médico especialista en Alergología y miembro del Consejo Asesor de Nascia, Raquel Palacios.

De hecho, tal y como han explicado los expertos, en esta época del año las consultas por cuadros de ansiedad crecen en la misma línea que el número de asistencias en los servicios de Urgencias y, en menor medida, el aumento de los ingresos hospitalarios. Todo ello relacionado con el incremento de infecciones respiratorias y el efecto negativo que tiene en pacientes con patologías bronquiales.

PAUTAS PARA MEJORAR LA RESPIRACIÓN EN CASO SE ASMA

Con el fin de optimizar la respiración en casos de asma, los expertos han subrayado la importancia de educar a los enfermos en la respiración y de ejercitarla de una manera continuada, especialmente en los meses de otoño e invierno con el fin de minimizar los daños provocados por las infecciones respiratorias antes mencionadas y que pueden empeorar sus estados.

Las pautas que recomiendan los doctores de Nascia hacen especial hincapié en ejercitar la respiración abdominal o diafragmática, que va a favorecer la entrada y salida de aire de los pulmones y la relajación de la musculatura torácica y del cuello. Para ello existen ejercicios específicos.

Para distinguir el tipo de respiración que realizamos habitualmente y orientarla hacia una respiración abdominal o diafragmática, existe un ejercicio muy simple. Basta con tumbarse en el suelo y colocar un libro sobre el abdomen y la mano sobre la caja torácica.

Si al inspirar y expirar profundamente el libro se mueve es que se está realizando correctamente la respiración abdominal y, si por el contrario es la mano la que se mueve se estará haciendo una respiración torácica. No obstante, si no se mueve ninguno es probable que se esté haciendo respiración clavicular, la más superficial y desaconsejable.

Otros ejercicios los propone ‘iRelax’, un entrenador de bolsillo para la respiración, que permite optimizarla de manera sencilla en cualquier situación y convertirla en una herramienta eficaz para mejorar los síntomas del asma y problemas respiratorios.

Entrenar la respiración abdominal al ritmo que indica la pantalla del dispositivo consigue reducir los síntomas y mejorar los cuadros de ansiedad y estrés.

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