Marihuana legal: En el Congreso mexicano ya se olfatea una ley

Foto: Andrea Sosa Cabrios/dpa

Ciudad de México (dpa) – El olor a marihuana impregna el aire. En la plaza Louis Pasteur de Ciudad de México usuarios de cannabis están en desobediencia civil. “Zona de tolerancia”, dice una pancarta de plástico extendida sobre el piso.

Los policías que vigilan, a unos pasos, la entrada al Senado solo observan cuando ellos encienden sus “porros” de distintos tamaños aunque esté prohibido. Unas jóvenes acomodan en el piso unas plantas de marihuana. En una cartulina se lee: “primero los derechos, después el mercado”.

El Movimiento Cannábico Mexicano cuenta los días para que se legalice y regule el consumo y cultivo personal de marihuana en México. Debería ser pronto, por orden de la Suprema Corte de Justicia, que declaró inconstitucional el impedimento. Pero los usuarios no están conformes con el anteproyecto de ley.

El Congreso empezará la discusión a partir del 1 de febrero. Tiene plazo hasta el 30 de abril para permitir de forma regulada el uso recreativo. Si no se cumple el ultimátum, la misma Corte derogará la prohibición.

La fecha se acerca, justo cuando está por cumplirse un siglo de prohibición expresa de la marihuana en 1920 en México. Y después de cerca de 280.000 asesinatos desde que se militarizó la lucha contra los cárteles de la droga en 2006.

Con un pañuelo verde colgando del cuello y un “porro” en la mano, Pepe Rivera, de 43 años, es uno de los líderes de la protesta. Hay entre los manifestantes veinteañeros en patineta o en bicicleta y otros más maduros con aspecto intelectual.

El movimiento critica varios puntos del borrador, que les fija múltiples restricciones como usuarios, entre ellas la obligación de estar registrados y tener un permiso para cultivar en casa, y crea además una industria de la cannabis.

“No estamos para nada conformes”, dice Rivera. Quieren una ley más sencilla que haga efectivos sus derechos pronto. La Corte dictaminó que la prohibición absoluta al consumo recreativo viola el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Pero el Congreso decidió ir más allá y regular toda la industria de cannabis, desde el comercio legal de marihuana a la producción y exportación de productos médicos e industriales. Un negocio millonario que despertó muchos apetitos.

“Hemos visto que cuando se regula primero el mercado tardan uno o dos años en implementarlo”, cuestiona Rivera.

México sería el tercer país del mundo y también el más poblado, con sus más de 125 millones de habitantes, en regular la marihuana a nivel nacional.

Antes lo hicieron Uruguay en 2013 y Canadá en 2018. En Estados Unidos en 11 de los 50 estados está permitida la marihuana recreativa. Otros sólo permiten el uso médico o el cannabidiol (no-psicoactivo).

Pero México sufre, como ninguno, la sangrienta violencia de los cárteles de la droga. El año pasado hubo más de 35.000 asesinatos. En el anteproyecto de ley se afirma que la política “prohibicionista” fracasó.

“Tal modelo impulsó la ‘guerra contra las drogas’, la cual ha originado en México más muertes que las propiciadas por el consumo y el trasiego de drogas”, dice el texto. La propuesta contempla incorporar a la legalidad a los campesinos que hoy se dedican al cultivo ilícito.

Para el estudioso de los cárteles Edgardo Buscaglia, académico de la Universidad de Columbia (Nueva York), “de ninguna manera hay que esperar que la delincuencia organizada va a ser disminuida debido a la regulación”.

“Hoy en día la capacidad de sustituir marihuana por fentanilo o por otro tipo de drogas sintéticas es muy grande. Los cárteles se pasan de una droga a otra con mucha rapidez”, explica. “La delincuencia organizada en México es violenta, poderosa, porque existe una corrupción descontrolada y no existen controles patrimoniales”.

El primer ultimátum puesto por la Corte venció en octubre, pero los legisladores pidieron más tiempo. Argumentaron que había mucha presión desde distintos sectores y que necesitaban estudiar bien cada tema. La Corte les concedió una prórroga única, que es la que vence en abril.

“En México hay un mercado potencial gigante. Es un negocio bien grande”, dice el empresario mexicano Jesús Cabrera. Desde hace un año él está en el negocio de cannabis en Estados Unidos y se alista para entrar en el mercado mexicano.

En su teléfono va pasando fotos de algunos de los productos que comercializa: un kit para cultivo personal, vapeadores con 87 por ciento de THC -componente psicoactivo de la cannabis-, suplementos alimenticios. No todo se permitirá en México.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador impulsa una fuerte campaña para evitar las adicciones. Se escuchan en la radio y la televisión mensajes contra las drogas. Legisladores de su partido prometen una ley “cautelosa”.

Por Andrea Sosa Cabrios (dpa)