Atenas, 21 feb (EFE).- Los ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) hicieron hoy en Atenas gala de unidad, al menos de puertas afuera, y lejos de poner en evidencia sus diferencias sobre el futuro de la defensa europea, destacaron los avances logrados hasta el momento en esta materia.
Bajo la presidencia del titular griego, Dimitris Avramópulos, el Consejo informal de ministros de Defensa manifestó su apoyo a las conclusiones «ambiciosas» de la cumbre de líderes en diciembre pasado, en la que se acordó una profundización de la cooperación.
Ni una referencia en la rueda de prensa que puso fin a este Consejo a la división que hay en el seno de la Unión respecto a si Europa debe o no tener una verdadera política de defensa común, como defienden algunos países, entre ellos España y Francia, o simplemente debe ser una especie de apéndice europeo de la OTAN.
«Los ministros tienen conciencia de que la agenda es ambiciosa, y de que hay mucho trabajo por delante para implementar estas conclusiones», dijo Avaramópulos al abrir la rueda de prensa.
Uno de los objetivos con el que la presidencia griega pretende demostrar que es posible tejer una verdadera unión en materia de defensa es la denominada Estrategia Común de Seguridad Marítima, de la que la protección integrada de fronteras sería una de las piezas claves.
«Todos dependemos de nuestros océanos, todos dependemos de la libertad de navegación, pero necesitamos asegurar de forma coordinada la seguridad en nuestros mares», afirmó el vicesecretario general del Servicio europeo de Acción Externa (EEAS), Maciej Popowski, en la rueda de prensa posterior al Consejo.
Popowski puso como buen ejemplo de la cooperación marítima la operación Atalanta, desplegada en las costas de Somalia, y que ha conseguido reducir de forma notable la piratería.
El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, calificó la seguridad marítima como uno de los «elementos esenciales» de las políticas de defensa.
«Todo lo que sea desarrollar doctrinas en el ámbito de la seguridad marítima va a servir para crear una estrategia europea, por la que España ha luchado desde el comienzo», aseguró Morenés en declaraciones a medios españoles.
Los ministros hicieron un balance positivo de las cuatro operaciones internacionales en las que la UE está implicada en estos momentos: Bosnia-Herzegovina, Atalanta y Eucap Néstor en el Cuerno de África y Mali.
Además, analizaron la operación que se está preparando para la República Centroafricana y manifestaron su compromiso de proteger a la población civil mediante esta misión, que servirá de respaldo a los efectivos desplegados por la Unión Africana y Francia.
Se espera, dijo el ministro, que la misión, que estará comandada desde la ciudad griega de Lárissa (centro del país), esté operativa a comienzos de marzo.
Morenés afirmó que España ha ofrecido el envío de diez militares al cuartel general de Lárissa y de otros 50 efectivos para operaciones especiales en Bangui, siempre y cuando el Consejo de Ministros y el Congreso de los Diputados den su aprobación definitiva.
Respecto a Atalanta, los ministros coincidieron en que esta operación ha sido y seguirá siendo «eficaz», pero todavía no se puede dar por terminada.
«El modelo de negocio de los piratas está fracturado, pero no se ha roto», recalcó Avramópulos.
Los ministros hicieron asimismo una evaluación positiva de la misión en Mali, donde la primera operación europea de entrenamiento de 3.000 soldados está a punto de concluir, y a la que seguirá ahora, según recordó Avramópulos, una segunda de idénticas características.
Morenés señaló que España seguirá presente en esta misión como hasta ahora, con un avión destacado en Dakar y en la formación de batallones malienses, pero «en ningún caso» con operativos de combate.
El ministro español reclamó un mando europeo conjunto para todo el Cuerno de África, algo que consideró «fundamental» para coordinar las operaciones.
El Consejo de ministros estuvo ensombrecido por la evolución en Ucrania, y pese a las informaciones sobre un presunto acuerdo entre las partes, optaron por la cautela y se limitaron a emplazar a las fuerzas armadas de ese país a no intervenir contra la población.
Por Ingrid Haack