La tecnología toma el pulso de la seo de Palencia para controlar su salud


5946356wPalencia, 14 feb (EFE).- Las últimas tecnologías toman el pulso a la catedral de Palencia para comprobar su estado y actuar antes de que se produzca el daño, dentro de un proyecto europeo que aboga por la conservación preventiva de los monumentos y que se ha implantando de forma piloto en la seo palentina.

No son médicos, pero casi, porque toman la temperatura a los edificios, hacen un seguimiento de la evolución de las grietas que hay en sus muros, controlan las vibraciones, el consumo energético, la humedad, y hasta los xilófagos, que pueden afectar a la estructura.

Pero para que la vigilancia sea efectiva hay que hacerla muy de cerca y por eso, los técnicos del proyectos se han colgado hoy literalmente de sus muros para acabar de colocar sensores, medidores de consumo, fisurómetros y acelerómetros.

Estos vigilantes del patrimonio, que previenen y curan las heridas antes de que aparezcan patologías graves, lo hacen ayudados de las más modernas tecnologías desarrolladas por el proyecto europeo SHBuildings que coordina la Fundación Santa María la Real.

«Siempre se ha actuado cuando la patología ya existía, desde un punto de vista curativo, y nosotros tratamos crear una filosofía preventiva, impedir que la enfermedad aparezca o detectarla lo antes posible para minimizar la intervención», ha explicado a Efe la coordinadora del proyecto, Begoña García.

Por eso, lo primero que se ha hecho es desarrollar el sistema, para después probarlo en tres edificios históricos muy diferentes, la catedral de Palencia, el museo de Historia de Bayona, en Francia y la iglesia de Roriz en Portugal.

En la catedral de Palencia se han colocado 80 sensores de temperatura, humedad y luminosidad, apenas visibles, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética, midiendo parámetros ambientales, asegurar la conservación preventiva de los bienes que alberga, y controlar los daños de la estructura.

De hecho, hoy la expectación ha sido máxima para comprobar cómo concluía la monitorización de la seo palentina con la colocación del último fisurómetro sobre una grieta que lleva más de dos siglos en el triforio.

«Intentamos obtener datos precisos y contrastables a cosas que desde el punto de vista teórico ya se conocen. Aunque se conocen las patologías que existen, ahora queremos introducir ciencia a toda esta teoría», ha explicado la coordinadora del proyecto.

Durante un año se recogerán datos y se controlarán en tiempo real todos los parámetros gracias a la tecnología más precisa que existe, lo que permitirá saber si existe alguna variación y reaccionar de forma inmediata antes de que la patología obligue a llegar al quirófano.

 

Por Almudena Álvarez.