La seguridad vial para niños evita accidentes

Está en conocimiento de todos los habitantes de las sociedades modernas que la mayoría de accidentes de tráfico se pueden evitar si se cuenta con la educación vial pertinente y se hace una buena práctica en la carretera de la formación adquirida. Esta regla incumbe a todos los usuarios de la vía pública, incluidos los niños. Es por eso que la seguridad vial infantil es del todo necesaria para evitar accidentes

La seguridad vial es una asignatura primordial desde la infancia, que se debe impartir a los más pequeños con urgencia. Como no se contempla como materia reglada en el currículo, los padres y tutores tienen la obligación de hacerse cargo de que estos conocimientos lleguen a sus hijos.

La educacion vial para niños evita accidentes y sustos no deseados en un presente donde la circulación automovilística ocupa una parte importante del espacio público. Existen numerosos casos en el que puedan verse involucrados lo más pequeños y pueden evitarse, por otro lado, hará que, cuando crezcan, se conviertan en conductores, peatones, ciclistas o pasajeros más sensatos y responsables.

¿Qué es la educación vial infantil?

La educación vial infantil consiste en la enseñanza de una serie de prácticas y hábitos de seguridad en la vía pública enfocado a los más pequeños. Su principal objetivo es evitar accidentes. Estos hábitos deben construirse desde una edad temprana, por un dado, porque evitan percances que pueden acabar en alguna fatalidad y, por otro, porque crea una conciencia adecuada como usuarios de la vía para los adultos del futuro.

Ya en 2011, La Unión Europea estableció como medida para reducir los accidentes la formación en materia de educación vial y seguridad vial infantil. Conceptos básicos como conocer las señales de tráfico, saber utilizar el cinturón de seguridad o los sistemas de retención infantil son algunos ejemplos de los que engloba la educación vial dirigida a menores.

Se puede obtener más información en la DGT que ofrece información sobre programas, actividades y recursos didácticos para que los más pequeños, desde la etapa de educación infantil, se familiaricen con los conceptos de seguridad vial para niños.

¿Qué pueden hacer los padres?

La concienciación del peligro siempre es mejor que la sobreprotección. Evidentemente, los niños pequeños cruzan las carreteras de las manos de sus padres, pero es importante explicarles el porqué. Es mejor concienciarles del peligro, enseñarles a mirar hacia un lado y otro antes de cruzar para ver si viene algún vehículo, hacerles partícipes activamente de su seguridad y no guiarlos como elementos pasivos.

La explicación es bien sencilla. Un niño que no conoce el peligro no puede tener miedo y puede sentir el impulso de desobedecer, soltarse de la mano, cruzar sin mirar y poner en peligro su vida y la de otros usuarios de la vía.

Si no se le la explicado la importancia de ir cogido de la mano, de mirar hacia un lado y el otro o buscar un paso de peatones para cruzar, no puede entender que eso no debe hacerse. Por eso, cuanto menor es el pequeño, más necesidad de que le expliquen el peligro que tiene algunas acciones. Por esto se insiste desde las instituciones que la sobreprotección en lugar de la formación y la concienciación no es buena conducta.

Cuando empiezan a montar en bici

Otros conocimientos que les deben enseñar los padres a sus hijos son, por ejemplo, la importancia de utilizar siempre el casco cuando montan en bicicleta, así como conducir solo por sitios seguros.

Cuando son pequeños están bajo nuestro control, pero a medida que alcancen autonomía es esencial que tengan estos conocimientos bien adquiridos, pues son muchos los accidentes que sufren los ciclistas en este país.

Oportunidades de aprendizaje constantes

Los padres y adultos que educan a los niños tienen oportunidades constantemente de enseñar seguridad vial a los más pequeños. Cuando se camina por la vía o se va en coche, se les puede mostrar el significado de las distintas señales de tráfico para que empiecen a familiarizarse con ellas. Además, en internet hay muchos recursos interactivos de seguridad vial dirigidos a niños, así como apps u otros métodos más tradicionales, como los juegos de mesa.

Cualquiera de los métodos anteriormente citados es válido y hará que los niños sean más responsables de sus actos cuando utilizan la vía pública.

El ejemplo es el mejor método de enseñanza

Por último, no está de más recordar que los niños aprenden fundamentalmente por imitación. El ejemplo de sus padres y educadores valdrá más que mil palabras. Así que no solo se trata de explicar, sino de ponerlo siempre en práctica: obedecer a los semáforos y otras señales de tráfico, así como los límites de velocidad y el resto de normas de seguridad, y, sobre todo, ser un conductor cauteloso y un peatón prudente.

Respetar, en definitiva, todas las normas de la circulación ya sea como conductores, ciclistas, o peatones y demás tipos de usuarios de la vía, siendo esta, la mejor forma de enseñanza a los más pequeños, al tiempo que se les hace partícipes de su importancia para vivir en sociedad y evitar accidentes. La seguridad vial, por tanto, debe comenzar en los adultos responsables para que el mensaje les llegue, lo suficientemente claro, a los más pequeños.