La «Primavera catalana»: cortes de tráfico por el arresto de Puigdemont


Barcelona, 27 mar (dpa) – Grupos independentistas cortaron hoy varias calles y autopistas en Cataluña en protesta por la detención del ex presidente regional Carles Puigdemont, que este lunes quedó en prisión preventiva en Alemania a la espera de su entrega a España.

Los cortes fueron organizados por los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR), grupos civiles organizados para impulsar la implementación de una supuesta Cataluña independiente.

Cientos de militantes de los CDR provocaron retenciones y desvíos al irrumpir tanto en la autopista A2, una de las principales del país, como en carreteras regionales y calles céntricas de Barcelona. Miles de coches quedaron bloqueados varias horas.

«Estalla la primavera catalana», anunciaron los CDR en un comunicado, aludiendo a la llamada «primavera árabe» que hace siete años revolucionó varios países del norte de África y Cercano Oriente.

El comunicado anuncia «movilizaciones en todo el territorio», que «van a desbordar las previsiones y cambiar la mentalidad respecto a las vistas hasta el momento», en protesta contra la «ocupación» de España y con un objetivo: «la construcción efectiva de la República».

También el partido antisistema Candidatura de Unidad Popular (CUP), una de las tres fuerzas independentistas que forman mayoría absoluta en el Parlamento catalán, publicó varias fotos de las protestas con el mensaje: «¡La primeravera catalana ha comenzado!».

De forma paralela, el 15 de abril se celebrará en Barcelona una «gran manifestación» en defensa de los independentistas presos o desplazados fuera de España convocada hoy por las dos principales entidades civiles soberanistas, cuyos ex líderes cumplirán ese día seis meses en prisión preventiva, y por sindicatos catalanes.

La plataforma convocante, que integra también a asociaciones de deportistas, actores y otros sectores, reclama que los problemas políticos tengan «una respuesta política y no una represiva».

La nueva ola de movilizaciones llega un día después de que Puigdemont quedara en prisión preventiva en Alemania a la espera de que se decida su entrega a España, un trámite que podría durar de diez a 60 días.

El ex presidente, que llevó hasta el extremo el plan independentista en Cataluña, fue detenido el domingo tras cruzar en coche la frontera norte de Alemania. El Tribunal Supremo español había activado el viernes una orden europea de detención contra él.

El Gobierno español insistió hoy en que la situación judicial es «clara» y no piensa interferir de ningún modo.

«Alemania castiga la rebelión, la alta traición, con entre diez años y la prisión de por vida. No se trata de una cuestión española. Saltarse los cimientos de un Estado miembro también es delito en Alemania», sostuvo el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo.

El ministro aludió también al Comité de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, que admitió a trámite una queja de Puigdemont en la que el ex presidente acusa a España de violar sus derechos políticos y civiles.

«Ese comité no es un órgano jurisdiccional, y lo que hará será mandar una comunicación a España para que esta dé cuenta de la situación del señor Puigdemont, y es lo que haremos», explicó Méndez de Vigo. El procedimiento completo podría durar varios meses.

Puigdemont, que llevaba cinco meses viviendo en Bruselas, está acusado en España por rebelión y malversación. En total hay 25 líderes catalanes procesados por el plan soberanista, nueve de ellos ya en prisión preventiva en Madrid y otros seis fuera de España.