La pitón Chantal regresa a casa

Lennard Thiesen se alegra de haber recuperado a su mascota, la pitón Chantal. Foto: Markus Scholz/dpa

(dpa) – Chantal está de regreso. Cuatro días después de la desaparición de la serpiente ha reaparecido la pitón tigre de tres metros de largo. El animal exótico, que en contra de lo esperado no se siente frío y resbaladizo al tocarlo, está de vuelta con sus dueños.

Y se sienten aliviados: “Estamos muy contentos de que haya regresado“, dijo el hijo de la familia, Lennard Thiesen, a la Agencia Alemana de Prensa (dpa).

El joven de 15 años cuida normalmente de Chantal, pero mientras estaba en un campamento de vacaciones, el animal escapó del jardín familiar en la pequeña ciudad de Tornesch en Schleswig-Holstein. Una vez al día la familia deja salir a la serpiente del terrario y en días hermosos bajo supervisión también al jardín, dice el padre de familia y veterinario Frank Thiesen.

En esta ocasión la serpiente desapareció. La búsqueda del cuerpo de bomberos con cámaras de imagen térmica y un dron se detuvo sin éxito.

Chantal apareció el sábado por la mañana en la propiedad vecina. Lennard la descubrió allí después de levantarse: “Cuando me desperté, el sol brillaba, así que salí rápidamente en pijama para buscarla“. Como las serpientes pertenecen a los animales que se adaptan a la temperatura ambiente, les gusta tomar el sol para calentar sus cuerpos.

La familia no temía que la serpiente pudiera atacar a alguien al salir. La pitón tigre es considerada de buen carácter en comparación con otras especies de pitón y no es agresiva. También es muy adecuada como mascota, porque es muy fácil de cuidar y sólo necesita comer una vez a la semana, explica Frank Thiesen.

En cambio, Thiesen relató que se había preocupado ante el riesgo de que la serpiente causara un accidente si llegaba a cruzar por alguna calle y se atravesaba a algún conductor de coche.

Chantal ha pertenecido a la familia Thiesen durante cinco años. Al principio tenía sólo medio año y apenas unos 60 centímetros de largo, dice Lennard. Como ha sido amante de las serpientes desde que tenía siete años, ya tenía varias serpientes de maíz antes de la pitón tigre: “Siempre encontré a las serpientes fascinantes cuando las veía en el zoológico”.

Pero en algún momento las siete serpientes de maíz se volvieron demasiado para él, así que se decidió por la pitón tigre especial. Cuando consiguieron la serpiente hembra, un amigo les sugirió que la llamaran Chantal por diversión. Y eso de alguna manera encajaba, dice Lennard. “Hermosa serpiente, hermoso nombre”, encuentra también su padre.

Si los Thiesen tienen invitados en la casa, Chantal es el centro de atención, asegura la familia. “Nueve de cada diez visitantes están encantados, sobre todo porque la piel se siente tan bella“, dice Frank Thiesen. Pero no todo el mundo quiere llevar a Chantal en el cuello.

Por Magdalena Neubig (dpa)