La motivación, la clave para aprender más

Foto: Franziska Gabbert/dpa-mag

(dpa) – La pandemia de coronavirus está cambiando las estructuras familiares en las escuelas, universidades y lugares de trabajo. Muchas personas están perdiendo la motivación. ¿Para qué estudiar para un examen que podría ser aplazado o no acaba haciéndose? ¿Cómo se puede escuchar una conferencia online de 90 minutos sin distraerse navegando por Internet?

“Los estudiantes tienen que poder permitirse estar desmotivados y quedarse un poco colgados”, asegura antes que nada Oliver Dickhäuser, catedrático de Psicología Educativa de la Universidad alemana de Mannheim.

La situación actual, explica, es un desafío sin precedentes para todos en las escuelas y en las universidades. Si las fechas de los exámenes se posponen y muchas cosas son inciertas, “se puede perder la alegría de aprender”. Por lo tanto, sería bueno poder permitirse ser indulgente con uno mismo.

Los estudiantes también tienen que tener en cuenta que todos tienen actualmente más o menos las mismas dificultades y se encuentran en una situación completamente desconocida. “Todos tienen que luchar por igual”, dice Dickhäuser.

No obstante, esto no puede ser una invitación a tirar la toalla. “Pero ayuda tener una actitud interior diferente y entonces si es más probable que uno tenga la cabeza despejada”, señala.

Con todo, Dickhäuser quiere dejar claro que la solución a la situación actual no es que todos estén lo más motivados que puedan. “También hay que tener en cuenta que lo que está sucediendo actualmente es un problema estructural”.

Un lugar de trabajo tranquilo y amigos que estimulen

¿Qué pueden emprender los alumnos a pesar de todas las dificultades? En estos momentos a algunos les falta el elemento desafiante en el entorno de trabajo. Por ejemplo, el profesor que controla las tareas o las personas que se sientan a su lado en la biblioteca de la universidad y que se concentran en sus tareas.

“Si uno se encuentra con que simplemente no es posible en casa porque sus tres hermanos están haciendo gimnasia a su lado, entonces hay que buscar un lugar, ya sea al aire libre o en el sótano”, aconseja Dickhäuser.

Cualquiera que note que necesita un estímulo para aprender puede conectarse con sus compañeros de clase o de estudio a través de Skype. Y los alumnos, que normalmente se sienten estimulados por el hecho de que en algún momento recibirán información del profesor, deberían preguntar activamente por ella y pedir aclaraciones si tienen dudas.

Planificar un horario de trabajo y cumplirlo

Si uno tiene que luchar para conseguir horario de trabajo durante el día, se pueden usar algunos trucos de motivación para conseguirlo. La coach de aprendizaje Hanna Hardeland aconseja establecer pequeños objetivos parciales como lo es conseguir empezar a hacer algo y eso solo puede tener éxito si se empieza a hacerlo puntualmente a la hora programada.

“En lugar de decirse a uno mismo ‘Lo haré por la tarde’, conviene decir: ‘Empezaré a las 13:37’ y cumplirlo”, explica Hardeland, quien es de la opinión, que cuanto más complicada sea la hora de inicio, mejor.

Dependiendo de su personalidad, también puede ayudar a eliminar los denominados objetivos de evasión. Es mejor decir: “A las 13:37 estaré sentado en mi mesa de trabajo”, que “Hoy no puedo empezar tan tarde como ayer”.

Esto reduce la posibilidad de acomodarse en el letargo. A algunas personas les ayuda pensar en la recompensa, por ejemplo: ¿Qué es lo que obtengo después? ¿Cuál es el beneficio?

Convertirse en metódicamente creativo

Una vez se comienza, aprender suele ser mucho más fácil. Para no aburrirse demasiado rápido, conviene que alumnos y estudiantes hagan planes sobre sus estrategias de aprendizaje, por ejemplo, reflexionando en cómo ser metódicamente creativo, explica la coach Hardeland.

O interrogándose qué tareas son más fáciles dependiendo de los altibajos que uno esté pasando o ¿Qué temas vale la pena debatir con los demás? o ¿En qué temas sería adecuado que uno mismo tuviese una visión general propia? Todos aquellos que procuran ir variando son los mantienen más motivados.

A los que les resulta difícil el aprendizaje en un entorno digital y se distraen constantemente en las conferencias en línea, Dickhäuser aconseja que se planteen si hay otra forma alternativa de aprendizaje para ellos.

Tal vez funcione mejor leer el libro de texto que torturarse a través de la grabación de la conferencia. O puede pedir a los estudiantes material adicional, como la presentación de la conferencia en un archivo PDF.

Encontrar material de aprendizaje realista

¿Pero cuánto tiempo tenemos que aguantar entonces? Una carga de trabajo realista para el aprendizaje en casa debería basarse cada vez más en lo que el horario regular requiere en los estudios superiores, recomienda Dickhäuser.

Los alumnos que se preparan actualmente para los exámenes finales, por ejemplo, pueden reservar el tiempo que dura seis lecciones. “Esto también puede ser dividido en tres tramos de una hora y media cada uno con descansos planificados”.

Encontrar una carga de trabajo de aprendizaje realista

¿Pero cuánto tiempo tenemos que aguantar entonces? Una carga de trabajo realista para el aprendizaje en casa debería basarse cada vez más en lo que el horario regular requiere en los grados superiores, recomienda Dickhäuser.

Los alumnos que se preparan actualmente para los exámenes finales, por ejemplo, pueden planificar el tiempo que duran seis clases. “Y a su vez ese tiempo se puede dividir en tres bloques de una hora y media cada uno con descansos planificados”.

Para la coach de aprendizaje Hanna Hardeland no hay una única respuesta válida a la pregunta de cuánto es suficiente. “Varía enormemente. Pero también se puede entrenar la resistencia, por ejemplo, a través de rituales”, señala.

Ella recomienda en esta situación que se está viviendo utilizar el tiempo de aprendizaje como un viaje de descubrimiento: ¿Cuánto es factible para mí? Hay que tener en cuenta que, debido a las circunstancias actuales, es posible que no se pueda exigir un rendimiento al cien por cien.

Por Amelie Breitenhuber (dpa)