Connect with us

Sociedad

La Bauhaus, sillas de acero tubular y piel de vaca para tu hogar.

Publicado

el

Stahlrohrstühle & Kuhfellliegen - Bauhaus wirkt bis heute modernPor Uta Abendroth (dpa) – La Bauhaus: este es un concepto que viene a la memoria de la mayoría de las personas interesadas en el diseño. Líneas rectas, casas cúbicas, contrastes de blanco y negro. O la tumbona revestida de piel de vaca “LC 4” de Le Corbusier, Pierre Jeanneret y Charlorre Perriand, sillas de acero tubular o la lámpara de mesa con pantalla y pie de vidrio de Karl J. Jucker y Wilhelm Wagenfeld. Muchos de los muebles clásicos que siguen teniendo una demanda hoy día se inventaron en las primeras décadas del siglo XX.

La época en la que existió la Staatliche Bauhaus, de 1919 a 1933, fue más bien corta. Sin embargo, si se compara con lo que había antes y después en los salones alemanes, los diseños eran radicales y revolucionarios. No sólo se trataba de la forma en sí, sino de ambiciones de una dimensión política. “En la Bauhaus se notaba más que nunca la aspiración a crear con el diseño un hombre nuevo, una sociedad nueva”, explica el profesor Philipp Oswalt, de la Fundación Bauhaus Dessau.

La Staatliche Bauhaus (Bauhaus Estatal) la fundó en 1919 el arquitecto y diseñador Walter Gropius con la intención de unir diversas disciplinas, tales como la escultura, la pintura, la artesanía y los oficios. “El concepto de enseñanza, que unía la formación artístico-estética con otra artesano-técnica, era revolucionario en comparación con la formación en las academias de bellas artes de aquella época”, dice Annemarie Jaeggi, directora del Archivo Bauhaus de Berlín.

Con el profesor y teórico de arte László Moholy-Nagy, el carácter más bien artesanal de los primeros tiempos de la Escuela de la Bauhaus fue seguido a partir de 1923 por las primeras ideas aptas para la industria. El pintor y fotógrafo húngaro recomendó a sus estudiantes renunciar a materiales como la madera o la plata. Él apostaba por los tubos de acero y el vidrio industrial.

Después de que la escuela se mudara a Dessau, en 1925, se fundó un departamento de arquitectura con Marcel Breuer como jefe del taller de muebles. Allí nacieron las primeras sillas de acero tubular como la famosa “Silla Wassily”. Numerosos muebles de la época de Dessau de la Escuela de la Bauhaus terminaron siendo fabricados a nivel industrial, porque la idea era crear productos a gran escala y baratos.

Este concepto fue ampliado a partir de 1928 por el nuevo director de la Escuela de la Bauhaus, Hannes Meyer. Más tarde, el arte se fue relegando a un plano cada vez más irrelevante y a partir de 1930 la labor de la escuela se centró totalmente en la arquitectura. La escuela se trasladó a Berlín en 1932, antes de ser cerrada por los nazis en 1933. Walter Gropius, Josef Albers y Ludwig Mies van der Rohe huyeron de Alemania y comenzaron a dar clases en universidades estadounidenses. László Moholy-Nagy fundó en 1937 en Chicago la “Nueva Bauhaus”. Las formas sencillas, geométricas y la renuncia a ornamentos decorativos se convirtieron en esa ciudad norteamericana en un “estilo internacional”.

La influencia de la Bauhaus sigue siendo importante hasta el día de hoy: “Tanto hoy como antes, los diseñadores se enfrentan a la tarea de fundir la estética y la técnica en el desarrollo de los productos”, explica Annemarie Jaeggi. Los diseñadores eligen la forma y el material de tal manera que resulte útil para el consumidor.

Empresas como Cassina, Tecnolumen, Knoll International y Thonet reeditan los muebles de la Escuela de la Bauhaus. “Los clásicos de la Bauhaus se distinguen por su diseño intemporal, la alta funcionalidad, la calidad y la durabilidad”, dice Vivie Thonet, de la empresa homónima

Advertisement

LO MÁS VISTO !!