LOS ÁNGELES (dpa) – A sus 59 años, Kevin Costner es aún muy capaz de sostener él solito una película de acción. Lo hace como protagonista de «3 Days to Kill», que se estrena el 21 de febrero y en la que da vida, eso sí, a un agente al borde de jubilarse.
Pero este thriller tiene otros alicientes más allá de la figura de Costner. Lo escribe el actor francés Luc Besson, en colaboración con Adi Hasak, aportando un inequívoco sabor europeo al guión, y está dirigido por McG, el apodo con el que es conocido en la industria Joseph McGinty, director de «Charlie’s Angels», entre otras.
Cuenta además con una de las estrellas jóvenes del momento, Hailee Steinfeld, que se dio a conocer a nivel internacional tras ser nominada al Oscar como mejor actriz secundaria por «True Grit», «remake» firmado por los hermanos Coen del clásico protagonizado por el inolvidable John Wayne.
Steinfeld, de hecho, es uno de los ejes de este filme. Encarna a una joven adolescente que tiene que pasar unos días con su atípico padre, un agente del servicio secreto estadounidense con sus jornadas contadas después de un larga vida de dedicación.
Su problema es que tiene una enfermedad que solo tiene cura con un fármaco experimental, y para ello el Gobierno le propone que participe en una última misión para acabar con el terrorista más buscado del planeta. Todo ello mientras trata de reconectar con su mujer y su hija, después de años de haber estado lejos de ellas.
La cinta de McG tiene pues una combinación de muchas otras que han desfilado por las carteleras estadounidenses, con cierto sabor a película de James Bond, con aires a las misiones imposibles protagonizadas por Tom Cruise y con el acento cómico de filmes de acción como «True Lies», con Arnold Schwarzenegger.
Además de este título, Costner tiene un proyecto pendiente de estreno para el mes de abril. Se trata de «Draft Day», sobre fútbol americano, con lo que regresa a los días en los que protagonizó películas como «Bull Durham» o «Field of Dreams», sobre béisbol. En esa ocasión hace de manager general de un equipo de Cleveland, obligado a conseguir al jugador número uno del «draft».
Con ambos filmes, Costner retorna con fuerza tras varios años de hacer menos ruido de lo que en una estrella así se hubiera podido esperar. El comienzo de siglo XXI no fue especialmente prolífico para el actor de 59 años que, sin embargo, volvió a acaparar titulares con una producción de televisión, «Hatfields McCoys», ampliamente premiada en los Emmys y los Globos de Oro, donde se hizo con el galardón a mejor actor.
También acaba de estrenar otra cinta de acción, «Jack Ryan: Shadow Recruit», una película por la que confiesa que no tuvo especial interés en un principio, al tratarse de un papel secundario y en un rol en el que no se veía demasiado. Al final, aceptó por lo mucho que ha significado Kenneth Branagh para su carrera y el respeto que le merecía como director.
«Hay veces que los actores principales tienen miedo de los actores secundarios porque les puede robar la película», bromeaba en una entrevista con el diario «Metro». «Pero mi personaje no hace eso. Es una mera presencia, un papel, para ser franco, que podría haber hecho cualquiera».
Con «Three Days to Kill», el protagonista de «Bailando con lobos» vuelve a ser el principal reclamo en un momento en que parece estar disfrutando de su renacer en la industria, en todo tipo de géneros.
