Madrid, 2 mar (EFE).- Izquierda Unida, con una candidatura «muy abierta», que vuelve a liderar Willy Meyer, y un programa centrado en combatir las políticas neoliberales de la «troika», se pone manos a la obra para ganar Europa para los ciudadanos y conseguir un Parlamento Europeo «más democrático».
La asamblea programática de IU ha ratificado hoy la lista de la formación y el esquema del programa con el que acudirá a las elecciones de mayo, una cita que el líder de IU, Cayo Lara, cree que exige desde ya un compromiso firme de los suyos para «parar los pies»a los que han destruido Europa, a la «troika», al capital y al bipartidismo que lo ampara.
Ha llamado a pelear por «la Europa social que soñamos» y a no dejarse amedrentar por las zancadillas de ese «tándem del bipartidismo», que utilizará todos sus medios para neutralizar a su formación, ha afirmado Lara, «porque cuando empezamos a pasar del 10 por ciento -se refiere a las encuestas- nos tiran por tierra mar y aire».
El mismo tono combativo ha utilizado Willy Meyer, el «número uno» de la lista europea, que ayer obtuvo el 77 por ciento de los votos del Consejo Político, para emplazar a los ciudadanos a «echar» a la derecha y a los socialdemócratas de las instituciones europeas y a impulsar otro proyecto regional sustentado en las personas.
Elegido por tercera vez para representar a IU en Europa, ha insistido en que ellos son los enemigos por haber promovido una política de la desregulación, lo que ha perjudicado seriamente el Estado del bienestar, según sus palabras.
Otros integrantes de la lista, como Javier Couso, hermano del cámara de televisión muerto en la guerra de Irak y que va en el séptimo lugar de la candidatura, ha apostado por tender puentes hacia el sur y la unión de los países que llamaban despectivamente «los pigs».
La de hoy ha sido una jornada casi de trámite después de la tensión que se produjo ayer por el pulso de Izquierda Abierta, que se descolgó con una alternativa y que incluso planteó recurrir la lista ganadora ante la comisión de garantías o los tribunales.
Una amenaza que el partido de Gaspar Llamazares y la CUT, integrada también en IU, vuelve a sugerir en una carta que envió anoche a Lara en la que denuncia la falta de consenso y los «viejos procedimientos» con los que se ha confeccionado la candidatura.
Advierte en la misiva que en la defensa de lo que consideran justo están dispuestos a llegar «tan lejos» como necesiten. Y sin hacer referencia a esa carta, Cayo Lara ha dejado constancia en su discurso final de las presiones «terroríficas» que ha habido para elaborar la lista aunque ha agradecido la «generosidad» que han tenido todos, sobre todo Andalucía.
Después de este intenso fin de semana, IU se pone manos a la obra para aumentar su presencia en el Parlamento Europeo que, según varias encuestas, podría llegar a multiplicar por cuatro el número de escaños, ya que en las anteriores sacó dos, uno de ellos de ICV.
Izquierda Unida ha esbozado las líneas generales de su programa electoral, que, entre otras cosas, según ha explicado la secretaria de Programa, Marga Ferré, va a pelear por una auditoría ciudadana de la deuda pública con el fin de no pagar la parte ilegítima, que corresponde a los bancos.
La «democratización» de todas las decisiones de la Unión Europea es otro de los planteamientos de IU como que el Europarlamento tenga más competencias legislativas.
También quieren acabar con la Europa fortaleza porque el «enemigo no viene en patera sino en limusina», ha señalado, y defenderán que los derechos básicos sean «universales y exigibles» por los ciudadanos además de luchar para acabar con el «enorme exilio» económico al que se ven forzados miles y miles de jóvenes.
Poner fin a las «injerencias» de la OTAN y de Washington son otros de los objetivos del programa de IU y, de manera expresa y por mandato de la actualidad, en las intervenciones se ha exigido «respeto» por el pueblo ucraniano para que elijan la salida que quieran, y se ha denunciado los intentos de Estados Unidos para desestabilizar Venezuela.
En la asamblea de hoy han intervenido también, entre otros, representantes de los trabajadores de Coca-Cola afectados por el ERE de la compañía y dirigentes del Sindicato de Estudiantes y de la plataforma por la Cultura, todos apoyando la estrategia europea de Izquierda Unida.