Invierno: los conejos domésticos, mejor si conviven en grupo

Foto: Jennifer Jahns/dpa-tmn

(dpa) – Los días más fríos de invierno suponen un peligro para los conejos domésticos, y si tener solo uno en casa es poco recomendable, lo es más si tiene su refugio en un jardín, recuerda la revista “Ein Herz für Tiere” (Un corazón para los animales) en su primer número del año 2020.

Si las temperaturas llegan a niveles bajo cero, los conejos se retiran a su refugio y se acurrucan juntos. Es por este motivo que es preferible tener como mínimo dos ejemplares, pero mucho mejor si son tres o cuatro.

El refugio no tiene que ser demasiado grande, porque el calor que se den entre ellos los conejos se concentrará más en un interior reducido.

Una superficie de 50 por 100 centímetros es suficiente para alojar a dos o tres ejemplares. Las paredes de madera deben tener al menos dos centímetros de grosor, si son simples, pero si son dobles se puede introducir una capa aislante de poliestireno en el interior de la pared.

Si se prefiere un área más grande, también puede servir para calentar a los animales. A partir de cuatro metros cuadrados dos conejos pueden tener un refugio adecuado.

El suelo se puede revestir con trozos de madera, tableros de corcho o ramas de abeto para procurar que las patas de los conejos estén siempre secas.

En cuanto a la alimentación, dar un poco más de comida a los conejos proporciona suficiente energía para obtener un equilibrio calórico. Y de las verduras se puede obtener el aporte vitamínico necesario, por ejemplo con nabos, apio, col rizada y pimientos.