Miami, 9 feb (dpa) – Veinte años después, la guerra entre Woody Allen y Mia Farrow ha revivido en la última semana con la acusación de abuso de menores que pone al director en el punto de mira a pocas semanas de los Oscar.
La acusación de Dylan Farrow de haber sido víctima de abusos sexuales por parte de su padre adoptivo cuando era niña no es nueva, pero en su carta abierta del 1 de febrero en «The New York Times» habló por primera vez y en primera persona de un escándalo del que Allen fue absuelto hace dos décadas, cuando Dylan era un niña y no la mujer adulta y casada que es ahora.
Dylan acusó a la mayor parte de Hollywood de haber «cerrado los ojos» y de encumbrar a un hombre que ella y su madre demonizan por los supuestos abusos.
«¿Qué (pasaría) si hubiera sido tu hijo, Cate Blanchett?», preguntó Farrow a la actriz australiana en su carta. «¿Qué (pasaría) si hubieras sido tú, Emma Stone? ¿O tú, Scarlett Johansson?», agregó. «Me conociste cuando era una niña, Diane Keaton, ¿me has olvidado?», increpó a la actriz que mantuvo un romance con Allen.
Los Farrow criticaron que el 12 de enero el cineasta recibiera el premio a toda una trayectoria en los Globos de Oro. «Momento de ir por helado», escribió en twitter Mia Farrow cuando Keaton aceptó el premio en nombre del director.
Ronan Farrow, el hijo de ambos, aún fue más duro. «Me perdí el tributo a Woody Allen. ¿La parte en la que una mujer confirmaba públicamente que él abusó de ella con siete años la pusieron antes o después de ‘Annie Hall’?».
A las acusaciones de Dylan le siguió la respuesta de Allen el viernes también en «The New York Times»: negó los abusos, dijo que todo es obra de Mia Farrow y aseguró que sería su «última palabra».
Pero el asunto está lejos de volver al estado de letargo en el que estuvo 20 años. Ronan, de 26 años y del que Mia dijo que podría ser hijo de Frank Sinatra, con el que la actriz estuvo casada de 1966 a 1968, comienza un programa de televisión en la cadena MSNBC el 24 de febrero.
Y el 2 de marzo, la película «Blue Jasmine» del cineasta neoyorquino opta a ganar tres Oscar. Hoy por hoy, el apellido de Allen, de 78 años, va acompañado también por la sombra del escándalo.
Mia Farrow y Allen estuvieron 12 años juntos y se separaron en 1992, cuando la actriz descubrió que el director tenía una relación con una de las hijas adoptadas por Farrow en un matrimonio anterior, Soon-Yi Previn, que tenía por entonces 19 o 21 años (se desconoce su edad precisa) y que ahora es la mujer del director.
Tras la ruptura, se inició una batalla legal por la custodia de Ronan y de los otros dos hijos de la pareja, que incluyó la acusación de que Allen abusó sexualmente de Dylan.
Aunque el cineasta fue absuelto, el juez que dirimió la custodia concluyó que el comportamiento de Allen con Dylan fue «sumamente inapropiado» y que había que tomar medidas «para protegerla».
«Quiero a Dylan y espero que un día comprenda cómo ha sido engañada y explotada por una madre más interesada en su propia ira enconada que en el bienestar de su hija», escribió Allen en la carta publicada el viernes.
La familia, como gran parte de la opinión pública, está dividida. Mientras Ronan está de parte de su hermana y su madre, Moses Farrow, de 36 años, se pone a favor de Allen y niega los abusos.
En el último episodio, el viernes, Dylan Farrow contraatacó en la publicación «The Hollywood Reporter» asegurando que Allen se negó a pasar el detector de mentiras de la policía durante la investigación del caso hace 20 años.
«No dejaré que entierren la verdad, no me silenciarán», dijo Dylan, poniendo punto y seguido a una guerra reavivada.
Por Daniel García Marco
