Fundación Barry presenta nueva camada de cachorros San Bernardo

Foto: Christiane Oelrich/dpa

(dpa) – La perra Tosca, fabuloso ejemplar de San Bernardo, es la orgullosa madre de los diez cachorros nacidos en el centro de cría de la Fundación Barry, en la ciudad de Martigny, cantón suizo de Valais.

Los bebés aún se pueden ver retozando detrás de un gran cristal en las instalaciones de la fundación, pero a la edad de unas diez semanas la mayoría de ellos ya habrá encontrado un nuevo hogar.

La fundación, encargada de la preservación del pedigrí de la raza, vende los cachorros por 2.400 francos suizos (unos 2.600 dólares), quedándose siempre con dos ejemplares de cada camada para continuar la cría. El padre de las cinco hembras y los cinco machos actuales es Apollon de l’Orée des Montagnes (llamado simplemente “A’perro”).

Algunos de los cachorros aún no han sido bautizados, pero está claro que, según la tradición, todos los nombres deben comenzar con la misma letra, en este caso con “C”: por ejemplo, Capone, Cayena, Cronos.

Tosca tiene dos años y medio y es madre primeriza. Al nacer, los cachorros pesaron alrededor de 500 gramos, y desde entonces han bebido y comido hasta llegar a poco más de tres kilogramos.

La Fundación Barry se hizo cargo de la cría de los perros en 2005, siguiendo la voluntad de los monjes de la Congregación Hospitalaria del Gran San Bernardo. En el siglo XI, los canónigos fundaron un refugio para viajeros en el paso del Gran San Bernardo, un camino de montaña a unos 2.460 metros de altitud entre Italia y Suiza, y comenzaron a usar los San Bernardo como perros de búsqueda en la nieve ya en el siglo XVII.

La fundación lleva el nombre de Barry, el San Bernardo más famoso y heroico, que vivió entre 1800 a 1812 y al que se le adjudican más de 40 rescates. El célebre perro ahora está disecado y es exhibido en el Museo de Historia Natural de Berna.

Los perros siempre son representados con pequeños barriles alrededor de sus cuellos, pero no está claro si estos cumplían una función en las misiones de rescate. Según la leyenda, el barrilito contenía aguardiente de hierbas para reanimar a los rescatados.