Bogotá, 23 oct (dpa) – El tribunal especial de paz, creado por el acuerdo entre la ex guerrilla de las FARC y el Gobierno de Colombia, informó hoy que Iván Márquez, quien fue jefe negociador del otrora grupo y de quien hace meses se desconoce su paradero, confirmó su compromiso de reintegrarse a la sociedad a través de un informe.
La entrega del documento de parte de Márquez desmiente algunos rumores sobre la posible idea del ex jefe guerrillero de desertar del proceso de reintegración.
Según explicó la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Márquez hizo llegar el informe a través de su abogado, documento que tenía plazo para entregar hasta hoy, fecha final de un ultimátum que dio el tribunal a aquellos ex jefes guerrilleros de los que no se conoce su ubicación.
Dichos ex comandantes de las extintas FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) fueron instados por la JEP a entregar un documento en donde ratifiquen su compromiso con la paz y den cuenta de las actividades que han realizado desde que entregaron las armas, especialmente en lo relacionado con la búsqueda de restos de personas dadas por desaparecidas.
En total fueron 31 ex guerrilleros los instados a entregar el informe, por lo que la JEP informó que mañana brindará un balance de lo recibido.
“Aún se está en proceso de verificación de las posibles solicitudes e informes que puedan llegar hasta la medianoche de este 23 de octubre a través de los medios virtuales correspondientes”, explicó el tribunal en un comunicado.
El requerimiento fue hecho por la JEP después de que Naciones Unidas entregara un parte en donde dijo que, tras visitar algunas zonas de reincorporación de los ex guerrilleros de las FARC, encontró que seis ex jefes las habían abandonado, dejando a 1.500 excombatientes solos con el proceso de retornar a la sociedad.
Márquez se rehusó ocupar un escaño en el Senado, al que tenía derecho en cumplimiento del acuerdo de paz, y se desplazó desde Bogotá a uno de esos campamentos con el argumento de supuestos incumplimientos y una posible conspiración para enviarlo a la cárcel.
Aunque aún se desconoce la ubicación exacta de Márquez, el informe enviado a la JEP supone que está interesado en continuar lo pactado y no exponerse a ser acusado de incumplimiento y perder los beneficios que entrega el acuerdo de paz.
A inicios de este mes se conoció una carta firmada por Márquez en donde dice que el acuerdo de paz «fue destrozado por depredadores sin alma» y que el Gobierno ha incurrido en «insensatez».
El otrora jefe guerrillero advirtió que los principales problemas que afrontan los ex combatientes desde su desmovilización son la inseguridad jurídica, las modificaciones del acuerdo de paz y diversos incumplimientos de lo pactado con el anterior Gobierno del presidente Juan Manuel Santos (2010-2018).
El Gobierno de Colombia y las FARC firmaron el histórico acuerdo de paz en noviembre de 2016 y desde entonces entregaron sus armas e iniciaron un proceso de reinserción a la sociedad. También conformaron un partido político y actualmente tienen diez escaños en el Parlamento.