El protagonismo de Ban contrasta con la discreción de Insulza en la Cumbre de la Celac

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5885079wLa Habana, 29 ene (EFE).- La participación del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en la II Cumbre de la Celac cobró gran protagonismo, que contrastó con la discreta presencia del titular de la OEA, José Miguel Insulza, en una visita histórica a la isla.

Ambos dirigentes fueron invitados por Cuba al cónclave de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en el que participan casi una treintena de jefes de Estado y de Gobierno.

Desde su llegada a la capital cubana la madrugada del lunes, el titular de Naciones Unidas recibió tratamiento de jefe de Estado y hoy se encargó de abrir la sesión plenaria de la cumbre con un discurso en el que instó a la región a seguir fortaleciendo los derechos humanos.

Expresó su confianza en que la cita presidencial, que concluye este miércoles y que calificó de «histórica», «contribuirá a la paz, el desarrollo y los derechos humanos en la región».

Ban destacó que ve a América Latina como una región decidida a afrontar unida obstáculos como la desigualdad, la inseguridad o la injusticia.

Tras vivir épocas turbulentas, la región ha salido fortalecida, dijo el secretario general de la ONU, quien valoró la reducción de la pobreza extrema y la solución de las diferencias mediante el diálogo.

Además, Ban sostuvo hoy una reunión con el ex mandatario cubano Fidel Castro y dijo estar «profundamente impresionado» por su espiritualidad y fortaleza física, así como «agradecido» por su liderazgo y visión.

Un día después de entrevistarse con el presidente cubano, Raúl Castro, y el vicepresidente Marino Murillo, dijo que había abordado la cuestión de los derechos humanos y pedido a la isla la ratificación de pactos internacionales en esa materia.

Agregó que habló con los funcionarios cubanos sobre la necesidad de jugar un papel más importante en el fortalecimiento de los derechos humanos, especialmente la libertad de reunión y asociación, y dijo no tener información precisa sobre las detenciones arbitrarias contra disidentes.

En los últimos días, la disidencia interna cubana ha denunciado una ola represiva, con decenas de detenciones temporales y arrestos domiciliarios, para impedir algunos foros y reuniones «paralelos» a la cumbre que grupos opositores habían convocado.

El Gobierno de la isla considera a los disidentes «contrarrevolucionarios» y mercenarios al servicio de Estados Unidos.

La atención que ha acaparado Ban durante su visita a la isla contrasta con el papel discreto del titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), pese al simbolismo de su presencia en Cuba.

En declaraciones a Efe, Insulza dijo hoy que le alegraría ver a Cuba de vuelta en la organización hemisférica, pero descartó que eso se vaya a producir a partir de su visita a la isla con motivo de la cumbre, a la que fue invitado, según La Habana, por «cortesía diplomática».

Confió en que su presencia en La Habana contribuya «a avanzar hasta el pleno cumplimiento de la Carta de la OEA», que dice que «todos los países independientes de América son miembros de la organización».

El ex ministro chileno, quien en 2009 promovió el levantamiento de la suspensión de Cuba como miembro del sistema interamericano en 1962, admitió que esta es la primera visita de un titular de la OEA a la isla «por lo menos desde 1959».

«Me alegra mucho de romper ese tabú porque creo que realmente es lo que nos conviene», dijo Insulza, si bien descartó que esta sea la oportunidad para conversar sobre el retorno de la isla a la OEA tras el levantamiento en 2009 de unas sanciones «bastante absurdas», de la época de la Guerra Fría, contra Cuba.

Ese año se «fijó un procedimiento a través del cual Cuba puede volver a la OEA cuando quiera, pero no se ha cumplido (…) por lo cual está eso pendiente», recordó.

La Habana ha dicho desde entonces que no volverá a un organismo que considera obsoleto y en el que, según Cuba, predominan los intereses de Estados Unidos.

En su discurso ante sus colegas de la región, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, criticó el sistema interamericano al señalar las críticas que afronta por «sus inconsistencias, incoherencias y doble moral».

Se preguntó para qué sirve la OEA si «permite un descarado colonialismo al frente de nuestras costas, como es el caso de las Islas Malvinas» y «el criminal bloqueo a Cuba, que rompe toda la carta fundacional de la organización, el derecho internacional y los derechos humanos».

Además de Ban e Insulza, la cumbre cuenta con otros invitados internacionales como el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias, y la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.