El mar del Norte en invierno

(dpa) – Borkum, en el mar del Norte, es la isla alemana situada más al oeste en el país. En invierno está poco concurrida, pero quien piense que allí solo se puede tomar té y estarse quieto se equivoca.

Foto: Andreas Heimann/dpa-tmn

Poco después del amanecer ya se ven algunas gaviotas por el paseo marítimo. Y sobre todo se las escucha. Alguna que otra se posa sobre el murito del paseo y mira hacia el mar. Y allí donde las olas tocan tierra, ya hay algunas personas paseando, que han madrugado precisamente para contemplar la primera luz sobre la playa de Borkum.

Desayunar con vistas al mar del Norte

En los hoteles, la mayoría de los huéspedes desayunan con un humeante té negro típico de la región de Frisia Oriental, el “Ostfriesentee”. En los mejores casos están junto a la ventana para poder contemplar el mar.

Muchas de las casas en Borkum tienen esa fachada neoclásica que procede de la época en la que el turismo floreció en la isla, a finales del siglo XIX y principios del XX. Pero entonces, los acaudalados huéspedes visitaban la isla solo en verano.

En la actualidad, la isla suele recibir visitas sobre todo durante la época en las que las temperaturas permiten bañarse, es decir, entre junio y septiembre. Sin embargo son cada vez más los turistas que se animan a visitar la isla en invierno (boreal).

La isla de los balleneros

En la época en la que se cazaban ballenas en el siglo XVIII, Borkum era una isla tranquila en primavera y verano. “La población crecía considerablemente en invierno”, explica Gregor Ulsamer. Gran parte de los hombres salían en abril a bordo de un barco ballenero de Hamburgo o Ámsterdam y pasaban meses en el mar hasta que regresaban en otoño a casa … si es que todo había salido bien.

Ulsamer es un gran conocedor de la historia de la isla que se presenta en un edificio que, en su momento, perteneció a un cazador de ballenas. En la planta baja de este museo de la isla se puede ver el esqueleto de un cachalote. Borkum es la única isla de Frisia Oriental con tradición de caza de ballenas.

Existe incluso un recorrido en la isla que rememora esa práctica y que pasa por la casa de Roelof Gerrits Meyer, un exitoso capitán, que al servicio de la flota holandesa cazó casi 300 ballenas de Groenlandia. Eran capitanes como él los que solían llevar a casa huesos de ballena para construir verjas. Delante de su casa todavía se puede ver una muestra de ello.

La navegación siempre fue importante en Borkum

La agricultura no podía aportar mucho a la población en Borkum, sin embargo el mar sí, incluso tiempo después de que se acabara la caza de ballenas a principios del siglo XIX. En las dunas se pueden ver todavía hoy señales que facilitaban la navegación a los barcos.

A la historia más reciente de la navegación pertenece el buque faro “Borkumriff”, que hasta 1988 estuvo anclado a 30 kilómetros al noroeste de la isla en el mar del Norte. “Era un faro flotante”, explica Klaas Weber, confundador y ex presidente de una asociación local. “En la actualidad es un monumento que se encuentra en su estado original”.

El “Borkumriff” se ha convertido además en un atractivo turístico también en invierno. La gente que visita la isla puede comprobar en primera persona como se vivía en ese faro flotante.

Playas kilométricas

A muchos de los visitantes de la isla lo que realmente les atrae son las playas. Borkum está situada más al norte que las islas vecinas y el aire que se respira está especialmente cargado de sal y yodo. Salir a pasear y respirar hondo en lugar de permanecer sentado y beber té es una de las consignas en la isla. Además, paseando por la playa se pueden encontrar todo tipo de conchas y caracoles de mar.

La luz del nuevo faro de 60 metros se puede reconocer bien. El faro se construyó en 1879 sobre una duna en mitad de la localidad. Pero en Borkum no hay contaminación lumínica alguna. Con un cielo claro se pueden ver de inmediato las estrellas.

Información práctica: Borkum en invierno

Viajar: Se puede llegar en coche, avión o tren hasta la localidad de Emden, en el noroeste de Alemania. Desde allí se toma un ferry, que tarda 135 minutos, o un catamarán (60 minutos) para llegar a la isla. En invierno las conexiones son reducidas.

Información turística en Borkum: Georg-Schütte-Platz 526757 Borkum. Teléfono: +49 4922/9330; e-mail: info@borkum.de, www.borkum.de

Por Andreas Heimann (dpa)