Damasco, 3 oct (dpa) – Cientos de personas tomaron las calles en el sudoeste de Siria para protestar por la ejecución de una mujer por parte de Estado Islámico (EI), quien formaba parte de un grupo de rehenes que la milicia terrorista había secuestrado hacía más de dos meses.
Thuraya abu Ammar, de 25 años, estaba entre 30 musulmanes de minoría drusa secuestrados por el grupo extremista en julio pasado en la provincia de Sweida.
Yazan al-Shoufi, un miembro del consejo local de Sweida, dijo a dpa que los manifestantes bloquearon las principales carreteras y pidieron al Gobierno sirio y a sus aliados rusos asegurar la liberación segura del resto de los rehenes.
Rami Abdul-Rahman, titular del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos basado en Londres, dijo que Abu Ammar fue ejecutada por el EI y que una foto suya fue enviada a sus familiares.
El 25 de julio, la milicia terrorista llevó a cabo una serie de ataques coordinados en Sweida, una zona bajo control del Gobierno, que dejaron casi 300 muertos, según activistas locales. En agosto, el EI ejecutó a uno de los jóvenes secuestrados durante esos ataques.
Según la información, la ejecución se produjo tras el fracaso de las negociaciones entre la milicia radical y el Gobierno sirio en torno a la evacuación segura de combatientes del EI de una zona asediada en la provincia de Daraa, en el sur del país.
La comunidad drusa, una especie de escisión de los musulmanes chiítas, son en su mayoría favorables al Gobierno de Bashar al Assad y han estado luchando a su lado desde el inicio de la guerra en 2011.
El EI ha sufrido en los últimos tiempos fuertes reveses militares y ha perdido casi todo el terreno que estaba bajo su control tanto en Siria como en Irak, pero sigue activo en algunos focos.