El escritor gallego Fernando Méndez publicará una obra hilarante y anticrisis


5815160wOurense, 25 dic (EFE).- Armándose del humor como herramienta indispensable para darle la vuelta al orden de las cosas, máxime en un escenario de crisis económica, el ourensano Fernando Méndez ha tejido una historia repleta de fantasía y de realidad, un viaje espiritual que revela, entre carcajadas, lo que de verdad importa.

La novela, que publicará a principios de 2014 el sello Suma de Letras, es sugerente hasta en su introducción: ‘¿Tú qué harías si de pronto un día se te aparece un tío muy atractivo diciendo que es un ángel y que quiere ayudarte a solucionar el mayor problema de tu vida?’

Lo que parece ser un día normal de trabajo en el cementerio se convierte para Lourdes, florista, separada y con una hija adolescente, en el comienzo de su nueva vida.

Mientras se afana en colocar una corona de flores en una de las lápidas recibe la visita de Armand, un hombre que aparte de estar «como un tren» dice ser un ángel.

Su misión: ofrecer a Lourdes la posibilidad de resarcirse de la mala gestión de sus vidas anteriores, principalmente de aquella en la que fue Cleopatra, y recuperar las «cuatro esquinitas» de su existencia, en especial, el amor de su hija.

Comienza así un viaje astral de dos mil años que los llevará a Nueva York, al siglo I antes de Cristo, a Colonia, a la Ruta de la Seda, a Pompeya y a Egipto.

Solo disponen de cuarenta y ocho horas para conseguirlo.

Tierna, hilarante, conmovedora y reflexiva, ‘Cuatro esquinitas tiene mi cama’ descubre un territorio desconocido por muchos, el mejor espacio para ser feliz: la «fantástica realidad».

El último libro publicado por Fernando Méndez lo dedicó a una temática bien distinta, el caso metílico, al cumplirse medio año del mayor envenenamiento que ha sufrido el país.

Sobre la base de este trabajo vio la luz posteriormente un documental, con su colaboración y la batuta del cineasta Emilio Ruiz Barrachina, que se estrenó en el reciente Festival Internacional de Cine de Ourense.

En esta ocasión, quería adentrarse en un nuevo género, con la misma ilusión que en su aventura precedente.