Lagos, 30 dic (EFE).- El Ejército nigeriano asegura haber matado a 63 supuestos miembros del grupo radical islámico Boko Haram en dos ataques contra sus posiciones en el norte del país, según informó hoy un portavoz militar.
De ellos, 56 resultaron muertos durante el pasado fin de semana en una operación aérea y terrestre llevada a cabo en un bosque cercano a la población de Alafa, en el estado de Borno, donde el Ejército mantuvo una «intensa lucha» en la que dos soldados resultaron heridos.
El general Chris Olukolade explicó en un comunicado que el objetivo de esa operación era evitar que el grupo terrorista estableciera un campamento en la zona.
La segunda ofensiva, en la que murieron siete supuestos terroristas, se desarrolló cerca del lago Chad, donde se estaban concentrando para atacar algunas poblaciones cercanas, según el portavoz castrense.
Desde el pasado 16 de mayo, las autoridades de Nigeria realizan una ofensiva antiterrorista en los estados de Yobe, Borno y Adamawa, en el noreste del país, todos ellos sometidos al estado de emergencia.
La operación se inició tras un incremento de la actividad de Boko Haram en esa zona, aunque se siguen produciendo ataques de los integristas.
El grupo, cuyo nombre significa en lengua local «la educación no islámica es pecado», lucha por imponer la Ley Islámica en el país africano, de mayoría de población musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.
Desde 2009, cuando la Policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de 3.000 muertos, según cifras del Ejército nigeriano.